PRINCIPIOS PARA LA ACCION



VIEJOS RETADORES DE LA FE CRISTIANA EN TIEMPOS DE GLOBALIZACIÓN


J. Alberto Silva Rivera.
Profesor de cátedra del departamento de formación lasallista
Lic. Ciencias religiosas
Magíster en docencia.
Especialista en filosofía de la educación

INTRODUCCIÓN
En el año 2007 se cumplieron cuarenta años de promulgada una de las más grandes y revolucionarias encíclicas sociales: LA POPULORUM PROGRESSIO, un documento y un hombre – Pablo VI- que a muchos cristianos iluminó su compromiso y tarea evangelizadora; por eso considero que es justo, en este momento en que ya estamos mar adentro de la globalización, y en la que se vive a veces con la sensación de que el mundo está organizado y ordenado pues se ha vuelto totalmente capitalista y el que manda es el mercado, es necesario hacer una mirada al pensamiento social cristiano de ese momento histórico –años sesenta- con su fuerza innovadora y revolucionaria y convocar a retomar la acción, revivir el programa que de manera más decidida este documento propone para la tarea, que a todos compete, de construir en esta sociedad la ciudad de Dios; pero de manera especial a los que nos decimos intelectuales católicos.

Cuando se es Cristiano en la cotidianidad de la explotación de las fabricas, de las industrias, de los negocios y de las aulas, como les ocurre a la mayoría de los obreros, estudiantes y maestros de las universidades católicas, no hay casi tiempo para pensar en las causas de tanta pobreza, tanta miseria y violencia, es como si viviéramos en el ghetto de Ana Frank, pero sin llegar a la conciencia de la ignominia: “No hace falta mucha imaginación para comprender nuestra constante desesperación ¿Para qué sirve la guerra? ¿Por qué los hombres no pueden vivir en paz? ¿Por qué esta devastación? Preguntas comprensibles, pero nadie les encuentra respuesta. En realidad, ¿por qué en Inglaterra se construyen aviones cada vez más potentes, capaces de transportar bombas cada vez más pesadas y, al lado de eso, bloques de casas para la construcción? ¿Por qué se gastan cada día millones en la guerra y no hay un céntimo disponible para la medicina, los artistas y los pobres? ¿Por qué hay seres que sufren hambre mientras en otras partes del mundo se echan a perder los alimentos por su superproducción? ¿Por qué los hombres son tan locos?. No creeré nunca que los responsables de la guerra son únicamente los poderosos, los gobernantes y los capitalistas. No, el hombre de la calle está bien contento con la guerra” y a pesar de no poder pensar, en la acción cotidiana por estar alienados en la cinta productiva se vive con una desazón y no cabe en el corazón, ni en la cabeza ¿por qué no hay avance en la construcción de una nueva sociedad?, ¿por qué tarda tanto la instauración del reino de Dios?, ¿por qué esas promesas del Resucitado de un nuevo cielo y una nueva tierra no se cumplen?. Precisamente por eso es necesario sacar el tiempo y releer la encíclica de Pablo VI e intentar responder a estas preguntas y desde ahí sembrar nueva esperanza en el corazón en tiempos donde no hay cabida para los sueños porque pareciera que todo está definido que estuvieramos en la recta final.

Revisando los principales ejes temáticos que han generado pronunciamientos de los pontífices a lo largo de ciento quince años, y que constituyen lo que se conoce como la doctrina social de la Iglesia con dolor de cristiano hay que decir que no se avanza, y en algunos de ellos en lugar de progresar, retrocedemos. Sin embargo ya en los tiempos de Juan XXIII, Pablo VI, los momentos de “Pacen in terris”, “Gaudium et spes” y sobre todo de “Populorum progressio” marcaron un hito de esperanza que nadie puede negar, y eso es lo que queremos provocar con este ensayo.

El drama que presenciamos es como si hubiera un fantasma, que con diversas máscaras se niega a salir del escenario de la lucha y el esfuerzo que los hombres de buen corazón tienen por construir un mundo como Dios manda, en el flash de una reflexión descubre uno que son exactamente los viejos retos que se agazapan bajos nuevas formas y modelos de vida y bien pronto deja ver su porte diabólico y destructor del plan de Dios: una veces como demonio tricefalo de USURA AVARICIA Y CODICIA que se desprenden del corazón cristiano y otras de MATERIALISMO SOFOCANTE, asfixiante que como boa constrictor hijo de una cultura “ligth”, suspende el aire a su víctima la sociedad globalizada, y debe encararse como un reto para quien quiere vivir hoy en coherencia con el evangelio: “anda vende cuanto tienes dáselo a los pobres y después ven y sígueme” y con esa opción única (no preferencial) por el pobre en la que vivió y enseño Jesús y San Juan Bautista de La Salle.

La revisión que se propone en este capitulo circulara en torno a los grandes temas que han sido objeto de reflexión por parte del magisterio de la Iglesia:
1. DIGNIDAD Y CALIDAD DE VIDA,

2. ADMINISTRACIÓN DE RECURSO NATURAL
3. EL MODELO ECONOMICO  EL ORDEN LABORAL,
4. LA AVASALLADORA POLITICA. EL ESTADO AUTENTICO, 
5. LOS MODELOS CULTURALES
6. UNA ECONOMIA GENERADORA DE POBREZA


1. DIGNIDAD Y CALIDAD DE LA VIDA

1.1 ¿Qué es ser digno? Ser digno (del latin dignus: decente, honrado, decoroso) es ser acreedor de un merecimiento o merito, se me re-conoce (se sabe que existo, soy sujeto de este merito, y no solo me lo dicen sino que me lo garanticen y entreguen); se expresa en unos comportamientos de trato exclusivo y en coherencia con esa condición de digno. Si ese trato y condición no se cumple, la identidad no es posible y pierde su vida. Ahondando acerca de lo que hace que se tenga que dar un merecimiento al ser humano surge la constatación de que es por su condición de irrepetibilidad y de individualidad. Soy digno e invulnerable porque soy absolutamente distinto a todos los demás, soy un microcosmos que sintetiza de modo particular el cosmos en su totalidad. Soy una versión original de la vida y por tanto debe cuidárseme, y conservárseme a riesgo de que todo se ponga en desequilibrio. Dentro de la especie humana soy una posibilidad válida de continuación de la plenitud o evolución.

1.2 ¿Cómo se ha constituido? La constatación de ese misterio tuvo que haberse producido desde el momento en que el homínido cruza la frontera de la animalidad y surge LA CONCIENCIA, el poder mirarse a sí mismo en su naturaleza especial y diferente, y eso lo llevó a demandar un comportamiento diferente, y si seguimos un poco la secuencia propuesta por Theilard de Chardin esto correspondería a la llamada antropogénesis, al reconocimiento de la condición de especie, en la que es normal un trato de sometimiento y de subyugación para otros; pero debió existir un momento en que los individuos se reconocen diferentes a sus congéneres y esto los lleva a demandar el trato del que estamos hablando.

A ese gran descubrimiento, perdido en los remotos origines de los humanos, han seguido hitos entre los cuales vale la pena pensar: en 1789 la revolución francesa y la declaración de los derechos del hombre que proclama como carácter propio de lo humano: libertad, igualdad y fraternidad; en 1948, después de la II guerra, la declaración de los derechos humanos por parte de la ONU, y bastaría pensar en los dos primeros para afirmar que hay una conciencia de la inviolabilidad de la identidad humana .

1.3 Cuál es el estado actual? Sin embargo no se ha consolidado como una conciencia universal que lleve a una práctica de trato humano: la existencia de la guerra, el desplazamiento, la tortura, el secuestro y sobre todo la neocolonización y las múltiples formas de deterioro de la vida y sus condiciones básicas no son lacras propias de paisés o regiones apartadas y ubicables difícilmente en el mapa, sino que se ha extendido y ocupado el escenario y como un virus se extiende por todo el mundo, barrios, departamentos, estados, dentro de ciudades, paisés y continentes están marcados por esta enfermedad.

Para el caso nuestro, preguntémonos: ¿Cómo puede un país, en su mayoría católico, seguir viviendo, seguir laborando y produciendo cuando una candidata a la presidencia desaparece del escenario político a manos de uno de los grupos que tiene el poder, y nada cambia? ¿Cómo podemos permitir que un capitán de la policía permanezca siete años prisionero, muera en presidio y luego no haya oportunidad de una cristiana sepultura para su cadáver? ¿Cómo y por qué los agentes del terror confiesan publica sus genocidios, sus masacres como shows mediaticos y nada pasa?, ¿Cómo es posible que por lo menos el 20% de los legisladores del país está en la carcel por implicaciones en genocidios y nada decimos los cristianos? ¿Cómo es posible que pasen imágenes de las torturas y maltratos de las cárceles y de los cuarteles y al día siguiente volvemos a estar en el paradero tomando el bus como si nada hubiera pasado? ¿Cómo podemos aguantar que la mayoría de las personas de los doce meses del año solo encuentren una farsa de trabajo por ocho o menos meses y tengan que sobrevivir el año completo? ¿Cúanto vale la vida en este país?

Este ha sido un tema muy sensible para la Iglesia, y es quizás uno con el mejor balance de gestión por parte de la jerarquía eclesial. La irrepetibilidad e individualidad humana, base del discurso sobre la dignidad, es hallada en la relación bíblica como la nota de IMAGEN Y SEMEJANZA de Dios que se atribuye en el relato del Génesis, y que de otras maneras igualmente se descubre en las otras creencias religiosas. Desde el comienzo de la Iglesia este es un asunto que revoluciona y transforma la vida social y cultural llegando inclusive a subvertir el orden en el gran imperio romano fundamentado en la esclavitud, la conciencia que toman los esclavos, gracias a su lectura de los acontecimientos salvificos, de que no puede haber una relación de dominación y debe ser reemplazada por la relación de hermandad sigue siendo tan aleccionadora hoy para emprender una subversión del orden en muchos lugares y aspectos de la vida social globalizada. Pero igualmente constatemos que no hay plena conciencia de las implicaciones de esa fundamentación e iluminación bíblica, pues si la hay se ubica en la cabeza de los pensadores y genios de la Iglesia, pero en el cristiano de la calle solo eriza su piel cuando el sensacionalismo de los medios de comunicación le llevan como borrego a una marcha por los secuestrados, pero al regresar de la marcha se sienta a mirar las noticias de las masacras de los agentes del terror y las películas de violencia que sostienen la economía del mundo, se hace sentimentalismo frente a un desplazado con su mano tendida que no pasa de arrojar por una rendija una pobre moneda. En el cristiano de a pie no hay plena conciencia de la riqueza bíblica de la postura del Dios que se encarna para levantar al hombre a la condición que lo hace.

En nuestra reflexión y en nuestro vivir no abordamos el tema desde las implicaciones de su iluminación bíblica, con decir que en la academia y en los acuerdos internaciones es más punto de referencia la carta de la O.N.U, que nuestra tradición bíblica. La nota característica de ser IMAGEN Y SEMEJANZA de Dios que se nos atribuye y de la que –repetimos- se deduce la naturaleza de irrepetibilidad e individualidad humana, no logra impactar las conciencias de sicarios, terroristas, extremistas que a nombre de ideologías y partidos y hasta de la misma fe, han hecho del mundo un campo de batalla.

Ya propiamente en el desarrollo histórico del pensamiento social aparece desde la primera encíclica el tema un tanto difuminado, y más referido a la diferencia de la animalidad; la racionalidad, pues ese es el referente al que se acude . Es entendido en el contexto del proceso de humanización, se es digno, es decir semejante a Dios, para alcanzar la plenitud de vida, y por ello el tema de la moralidad o virtuosidad del comportamiento, que implica la libertad, verdadero referente de nuestra identidad, es condición para la humanización. Mal haríamos en juzgar precaria esa concepción antropológica desde la distancia que nos separa hoy, pero hoy ha de quedar claro que lo racional no es propiamente lo más significativo en la relación hombre-Dios, no somos dignos por ser racionales, el “cogito ergo sum” de la modernidad se nos pego demasiado, somos como Dioses porque podemos deliberar y decidir, es la libertad la que nos da nuestra condición humana plena. Para el Papa León XIII es de tal importancia que es un bien del que ni siquiera el individuo puede disponer, sin embargo hoy suena extraña esa recomendación pues, para sobrevivir, hay que apuntársele a lo que salga (degradarse en realitis de los medios de comunicación, humillarse ante los poderosos medios de comunicación), aceptar cualquier trabajo con tal de no morir de hambre, nuestro país, sigue siendo enlistado por agencias y organismos internacionales como uno de los más violadores de los derechos humanos.

El otro gran hito, precisamente uno de los momentos en que en la Iglesia hay una mayor conciencia de su papel, es con Juan XXIII en la encíclica “Pacen In Terris”, se produce la consolidación de una doctrina sobre los derechos humanos: “Pacen in terris (1963) transita por el terreno socio-político; de ella se ha dicho que “ha sido la voz más solemne y más firme de la Iglesia en la afirmación del respeto, la dignidad y la libertad de la persona y del reconocimiento y la salvaguardia de los derechos fundamentales de los hombres”, “El Papa busca un elemento integrador, capaz de salvar el mundo de la autodestrucción, para la cual se encuentra ya preparado y lo encuentra en “la paz”, pero fundamentalmente en el respeto de los derechos naturales de todos los hombres”

Posterior a la crisis de la guerra, contemporáneamente con Populorum Progressio, aparece “Gaudium et spes” para sentar las bases de dos nociones fundamentales del tema: INTEGRALIDAD de la PERSONA y DIGNIDAD DE LA CONCIENCIA. Rescata la dignidad del cuerpo que había sido menospreciada por la doctrina hasta ese momento y prácticamente hace una proyección de la constitución axiológica del ser, muy paralela a la de Max Scheller: “valores biológicos, psicológicos, religiosos, morales y los éticos”.

La nueva concepción de dignidad de Juan Pablo II en la Centessimus Annus ligada a los fenómenos del consumismo, nos reafirma en esa tesis de que el monstruo vuelve a aparecer en el escenario y esta vez es con la figura del MATERIALISMO que poco a poco ha ido llevando al vaciamiento de la vida hasta situaciones extremas de drogadicción. Pero un aporte altamente significativo es relacionar el asunto de la degradación o indignificación de la vida al asunto de la constitución de sociedad o comunidad, al proponer el concepto de “ecología humana” reafirma las bases de lo propuesto por Pablo VI, y en el que profundizaremos cuando veamos la Populorum Progressio, acerca de la urgencia de una acción y compromiso político por la construcción de una sociedad, unas comunidades (familia, empresa, escuela, municipio, estado) claramente regidas por el principio ético del respeto al otro como un fin en sí mismo. Y hasta me atrevería a decir que compromiso revolucionario pues se trata de “..caso de tiranía evidente y prolongada que atenta gravemente a los derechos fundamentales de la persona y daña peligrosamente el bien común del país”(Populorum Progressio No 31)

1.4 Los Nuevos aportes desde la POPULORUM PROGRESSIO.
“el mundo está enfermo. Su mal está menos
en la esterilización de los recursos y
en su acaparamiento por parte de algunos
que en la falta de fraternidad entre los
hombres y entre los pueblos” (P.P. No66)


Dos aportes a la comprensión del asunto hace esta encíclica: la primera ver el problema en contexto de la libertad y de la comunitariedad. Lo que debe quedar claro en nuestra mente es que desde esta encíclica el asunto de la DIGNIDAD no se relaciona tanto con categorías antropológicas como la inteligencia, la racionalidad como con la libertad (Ver No 15), y la comunitariedad, evidentemente hay un giro hacia la focalización antropológica, la dignidad el mérito u honor de cualquier humano se debe a su condición de ser libre, o sea su capacidad de autodeterminarse en contextos comunitarios, considerada la libertad como una vocación y por eso insistentemente el documento presenta la cruda realidad de seres humanos que no pueden autodeterminarse ni en la consecución de los satisfactores de sus necesidades básicas y menos en la gestión de un estado que les asegure su vida mínima (Ver No 34).

Solo hasta ahora con el desarrollo del concepto de DESARROLLO HUMANO SOSTENIBLE y por ejemplo en perspectiva de Amartya Sen empezamos a entender la clave del desarrollo como potencialización de la libertad, solo ahora captamos que la mejor manera de hacer de un hombre una persona es asegurándole sus derechos en tanto creamos condiciones para ser, eso es nitido cuando el documento hace el siguiente inventario: “ …el verdadero desarrollo, que es el paso, para cada uno para todos, de condiciones de vida menos humanas, a condiciones más humanas. Menos humanas: las carencias materiales de los que están privados del mínimun vital y las carencias morales de los que están mutilados por el egoismo. Menos humanas: las estructuras opresoras, que provienen del abuso del tener o del abuso del poder, de la explotación de los trabajadores o de las injusticias de las transacciones. Más humanas: el remontarse de la miseria a la posesión de lo necesario, la victoria sobre las calamidades sociales, la ampliación de los conocimientos, la adquisición de la cultura. Más humanas también: el aumento en la consideración de la dignidad de los demás, la orientación hacia el espiritu de pobreza, la cooperación en el bien común, la voluntad de paz. Más humanas todavía: el reconocimiento, por parte del hombre, de los valores supremos, y de Dios, que de ellos es la fuente y el fin” (Populorum Progressio, No 21). Se dignifica a una persona cuando se le rodea de unas condiciones apropiadas para que pueda ser, por tanto no bastan los salarios mínimos que mantienen en la subsistencia, ni las obras de beneficencia que mantienen la dependencia y las democracias representativas que solapan la incapacidad de autodeterminación de las personas (Ver No 9), se debe entrar a una acción frontal de organización de comunidades de hombres que se precian y se valoran por su condición de libertad. Y aquí hay que mirar que los intelectuales, los universitarios estamos a un paso de convertirnos en los padres de familia, en los empresarios, en los gobernantes de nuestras comunidades; seguiremos siendo tan indolentes frente a esta realidad?, Seguiremos siendo tan ciegos ante estos argumentos?

Este Papa ve el problema de la degradación humana como “una miseria, no merecida” es decir no es un problema unilateral, no es el producto de una disposición de la naturaleza que hace a unos ricos y a otros pobres, como se pretendió ver en los comienzos del pensamiento social y como mucho profesional o estudiante acomodado lo sigue viendo hoy, -a propósito y para que se entienda hasta donde nos ha calado en la conciencia la indiferencia por el otro, recuerdo como cínicamente algún estudiante decía en clase que el asunto de los pobres no era culpa de nadie, que crecían por generación espontánea. El Papa se acerca a una mirada crítica y compartida, la pobreza no existe por que sí, existe porque hay riqueza en abundancia, por que hay una desigual repartición de la riqueza a favor de unos que se creen más listos que la mayoría, que se creen más hijos de Dios que los demás. Señala a los causantes de la miseria con sus nombres propios: colonizadores “y una oligarquía que goza de una civilización refinada” y frente a esta denuncia hay que mirarse y reconocerse: de que lado estoy? ¿Que tanto impera en mí la mirada avasalladora y colonizadora frente a los demás y sus recursos?.

Además el asunto de la dignidad personal en esta encíclica está ligado no solo a un asunto de “subsistencia” (salud, vivienda, trabajo y participación), el documento insiste en que la causa está en la imposibilidad de ser más instruidos (Ver Numerales 6-35), y esto es encantador para los Lasallistas porque da luz de que el asunto es un asunto de educación, o se educa y dignifica a la persona o se la deja en la ignorancia y significará su extinción como persona. Pero es significativo también porque focaliza a uno de los pilares del desarrollo integral: la educación para la participación y la democracia.

Aunque desde el primer pronunciamiento de León XIII en la Rerun Novarun acerca de la dignidad humana centrada en la racionalidad , hasta la más personalizada de Juan pablo II, se constata un desarrollo evidente, por lo menos teóricamente, sin embargo, y hay que decirlo, no se ha consolidado como una conciencia universal que lleve a una práctica a un ejercicio de lo político de trato respetuoso por lo humano: por el contrario el personaje que alegremente se pavonea en el escenario de la vida (ver Populorum Progressio No 18) es la cultura de la muerte generada por el monstruo tricefalo: la avaricia, la usura y codicia, quién podrá cambiar nuestros corazones?.

REFELXIÓN FINAL.
PORQUE YO?
Ese artículo no está escrito para conformistas, se necesita estar lleno de ira, hastiado de injusticia para pararse y derrumbar las mesas de los cambistas del templo de la falsa religión. Se necesita sentirse cristiano, acosado y urgido por la voz de Dios para empezar a actuar, Jonás quiere hacerse el desentendido, el que no es con él y solo cuando el monstruo lo devora empieza a actuar, es el momento en que como cristianos subamos al escenario y con las armas de David lancemos contra el monstruo lo único que tenemos fe, esperanza y caridad.

En el año 97, concidencialmene a los treinta años de la Populorum Progressio, se produjo un documento llamado “Destino Colombia”, expresión de un ejercicio de planeación por escenarios, y de concertación, que entre otras cosas le atinó perfectamente a la descripción del momento de Uribe con el escenario de “todos a marchar”, pero que igualmente propone de una manera encantadora y esperanzadora el escenario: “la unión hace la fuerza” y allí define seis herramientas de construcción de una nueva sociedad, herramientas que un cristiano convencido de su filiación de hijo de Dios perfectamente podría tomar como ideario de su compromiso social: A. Construcción de sociedad civil: solo y en tanto que lleguemos a la madurez y autonomía de “ciudadanos” la gestión de lo publico dejará de ser asunto de pocos y los intereses generales serán defendidos. Si no participo no tengo derecho a reclamar y hoy más que nunca el monstruo abre el flanco de lo político para intervenir, por tanto debemos colocarnos en los escenarios de las Juntas Administradoras Locales, en las veedurías ciudadanas y en cuanto espacio se nos deje para pronunciar la voz del pobre. B. Presencia fiscalizadora para erradicar los gobiernos corruptos, que fatal resultó un pensamiento económico en manos de políticos provincianos acostumbados al gamonalismo, al clientelismo y al cabildeo . C. Educación integral, que no se quede en entrenamiento para la competencia y el consumo, sino que abra el corazón humano a todo lo grande que hay en los seres humanos. D. Economia solidaria, hay que poner en jaque al sistema especulativo y con confianza y honradez vivir el ideal de la primitiva comunidad cristiana: “nadie tenía como suyo nada, todo lo tenían en común y cada uno tomaba de acuerdo con sus necesidades”. E. Competitividad, calidad que integre el conocimiento como creatividad y la tecnología como servicio. F. Liderazgo, para que la administración publica sea realmente una meritocracia y no una farsa de concurso de meritos G. No violencia: dialogo, concertación hasta la saciedad. H. No al consumismo: “La libertad frente a la coacción consumista: Siempre tendrá sentido renunciar a poner como única base de la propia felicidad el consumo y el bienestar. A la luz ( y al afecto) de Jesús puede tener sentido no afanarse de continuo, no desear tenerlo todo, no dejarse llevar por la ley del prestigio y la concurrencia, no colaborar en el culto a lo superfluo, ejercitarse desde la infancia en la libertad para renunciar al vicio del consumo. Se trata de una “pobreza de espiritu” que se traduce como libertad interior frente a la posesión: la actitud fundamental (del cristiano) será una sencillez sin pretensiones y una confianza sin angustias frente a la arrogancia pretenciosa y la afanosa inquietud que se puede encontrar tanto en los ricos como en los económicamente pobres”

REFERENCIAS PARA LA PROFUNDIZACIÓN

Revisar de POPULORUM PROGRESSIO: Nos 21- 34- 42-47.

ADMINISTRACIÓN DEL RECURSO NATURAL

2. ADMINISTRACIÓN DEL RECURSO NATURAL.
2.1 ¿De qué se trata?. El segundo reto para el cristiano de hoy lo constituye un tema relativamente joven en el pensamiento social de la Iglesia: su relación con el cosmos o medio ambiente, tema íntimamente relacionado con la ecología, carente de identidad propia y reducido en varios estudios a un tópico de lo económico y lo político, de tal manera que para muchos no lo consideran como una preocupación propia y pertinente del pensamiento social de la Iglesia, les es impactante en tanto que afecta lo económico o lo político, pero no con la identidad propia como para considerarlo, como se debe hoy, dadas las urgencias, como una cultura ecológica. Sin embargo en cuanto a propiedad privada hay que decir que es casi el tema central del pensamiento social de la iglesia, el del origen de los pronunciamientos.
En el tópico de recurso natural haré referencia a dos grandes temas, LA TENENCIA DE LA TIERRA y LOS RECURSOS NATURALES (Renovables: atmósfera, suelo, subsuelo, el agua, los minerales, los bosques, la flora y la fauna; muchos de ellos casi ya no renovables por su agotamiento, y también los no renovables: petróleo y otras fuentes de energía). Se refiere a USO DE LA TIERRA Y DE LOS RECURSOS, comprensión desde los beneficios y consecuencias de ese uso, en donde se halla lo que veremos como las crisis ambientales (las contaminaciones de aire, aguas, suelo, acústica), en las cuales, a su vez, hay una determinante que es la investigación científica y tecnológica. Pero igualmente este reto nos debe poner a pensar en la repartición, la apropiación y legitimidad de la propiedad la tierra y sus recursos, el asunto de la propiedad de los recursos naturales que se identifica en la literatura eclesial como el tema de la propiedad privada, tema vital, pues como efecto de su posesión se determinan las condiciones de vida de los seres humanos a través de la estructuración política y cultural.
2.2. ¿Cuál es el estado actual? Es tan reciente la conciencia que aún están los diarios sobre la mesa con las noticias y escalofriantes pronósticos de los científicos acerca de fenómenos como el calentamiento global, la lluvia ácida, la desertización, la extinción de especies de fauna y flora. Para quienes les encantan los textos mediáticos ese horror es más palpable con videos como “Verdad incomoda”, “Seis grados” y otros que muestran las evidencias o rastros de una especie, la humana, que está a punto de extinción por la usura, avaricia y codicia con la que manejo el nicho que le fue creado para vivir.
Edgar Morin un pensador de nuestro tiempo enlista una serie de hechos relativos al tema: El calentamiento acelerado de la tierra, el incremento y dificultad para manejar los torrentes de basura, el agujeramiento de la capa de ozono, la invasión de territorios no aptos para la vida, las deforestaciones masivas de las grandes selvas tropicales productoras de un oxigeno común, la contaminación del medio, la escasez de agua, la esterilización de los océanos, mares y ríos nutricios, de combustibles no renovables, el uso arbitrario y esquizofrénico de las energías nucleares, la mutación incontrolable de virus y centenares de problemas más que amenazan no solo a regiones o poblaciones de la tierra sino a toda la especie, reclaman de la conciencia humana, nuevas maneras de actuar, nuevos modos de “administrar” el planeta y sus recursos. Debe darse una nueva manera de entender y hacer la tecnología, se debe ser “ingeniero” haciendo gala de ese “ingenium” (numen, divinidad, talento, capacidad) para que efectivamente haya crecimiento y no retroceso y se pueda co-crear y re- crear el mundo que nos ha sido dado como morada pasajera y temporal.
Según Morin, es urgente recobrar la conciencia de una vieja identidad: hijos de la tierra, clarísima para ciertas culturas indígenas, pero oscura para las nuevas generaciones embelesadas por el huracán de la globalización. “Hoy debemos concebirnos a la vez como: 1. Una comunidad de destino, en el sentido de que todos los humanos están sometidos a las mismas amenazas mortales del arma (o del error) nuclear que sigue diseminándose ... Una comunidad genética que se prolonga como unidad morfológica, anatómica y fisiológica.... Una comunidad de origen antropoide”
2.3 ¿Y la Iglesia qué? Muy seguramente las obras de Marx y Lenin “Manifiesto del partido comunista” y “Origen de la propiedad privada, la familia y el estado” alertó a la Iglesia y a otras instancias con mentalidad feudalista para defender un orden en el que la tenencia de la tierra era la seguridad del poder. Se constata en la perspectiva histórica que la edad antigua e inclusive en la primera edad media, y en la primitiva comunidad eclesial, la propiedad es comunitaria, pero con la aparición de la burguesía igual aparece el concepto de PROPIEDAD, y con él la titulación y la nueva distribución del mundo que incluía los recién descubiertos territorios de América.
La perspectiva, por parte de la Iglesia, en cuanto al tema de la preservación y trato respetuoso de la naturaleza ha sido más bien sesgada, muy reducida y muy tímida,. Podría afirmarse que en el magisterio de la Iglesia no hay una apropiación profunda de la rica doctrina que hay en la Biblia acerca de la relación respetuosa del hombre con la tierra, antes bien tendríamos que achacarle una perversa relación infundada en la mente humana: el hombre es Señor de la Creación, es dueño de la creación. Que pésima traducción del concepto hicimos los cristianos, especialmente de la Iglesia confiscadora y colonizadora pues nos llevó al abuso de los recursos y a una dinámica de sobreproducción que obliga a derramar la leche en las alcantarillas, ante la boca abierta de niños famélicos, con tal de mantener el equilibrio de la balanza de pagos. Hacemos oídos sordos a lo que hay en todas las culturas primtivas, incluyendo las nuestras: muiscas, incas, mayas, aztecas y otras creencias como el Budismo o el Hinduismo acerca de la naturaleza: obra maravillosa, manifestación de bondad divina, ligada a lo invisible, con carácter de buena, cedida en administración al hombre.
Por otro lado como que se lee muy bajito el libro de los hechos de los apóstoles cuando nos habla del primer experimento en comunidad no solo de ideales sino y esencialmente de bienes entre los seguidores de Jesús y con todo el respeto que se debe pero me atrevo a juzgarla de sospechoso, basado en el encuentro de numerables párrafos (por ejemplo el No 43 de Quadragessimo anno) y en todas las encíclicas en donde se explica que no es que se quiera defender la propiedad privada a ultranza, sin embargo el que mucho explica, dicen por ahí, mucho esconde . La propiedad de los bienes, la propiedad privada es defendida por la Iglesia, desde el inicio del discurso eclesial se le ha incrustado el tema como una puya que incomoda la conciencia de la Iglesia más como una recriminación que evidencia de su compromiso.
Es innegable que la Iglesia en su desarrollo como institución socio-cultural requiere de unos sustentos materiales para desarrollar su misión pero de ahí a que en muchos momentos de poder, se ha constituido sobre la base de la tenencia de bienes es otra cosa, llevandola a que excusándose y amparada en su misión terrenal, cuando es criticada por su actitud de avara en épocas remotas, y con ello traidora de la originalidad del mensaje de Cristo , herida por su contradicción se explaya en una absurda defensa del derecho de propiedad (revisar los Nos 7-8 de Rerun Novarun): “.. de nuevo viene a demostrarse que las posesiones privadas son conforme a la naturaleza. Pues la tierra produce con largueza las cosas que se precisan para la conservación de la vida y aún para su perfeccionamiento, pero no podría producirlas por sí solas sin el cultivo y cuidado del hombre”....”es justo que el fruto del trabajo sea de aquellos que pusieron el trabajo” que se prolonga a lo largo del pensamiento social y que en cierta forma lo único que han logrado es reafirmar la crítica a una mentalidad colonizadora y latifundista que sostenía entre otras razones que a los pobres no debía darseles tierra porque no tenían con que hacerla productiva.
Cuarenta años después del episodio de la Rerun Novarun en donde la Iglesia salta como un resorte pues en la nueva formación política del comunismo ruso ha quedado sin poder, y en el contexto de la más aguda crisis económica como fue la depresión del 29 y que posteriormente consolida la política monopolista del capitalismo el Papa afirma: “ es necesario que el derecho a poseer en privado y de transmitir los bienes por herencia permanezca siempre intacto e inviolable” (Quadragessimo anno No 48) y hoy después de haber visto como se ha desarrollado el monopolismo y como millares de personas en el mundo no tienen ni donde caer muertas muy seguramente la Iglesia sería más prudente o callaría estas expresiones.
2.4 Aportes novedosos de la década del sesenta y de la Populorum Progressio.
Solo hacia la década del sesenta del siglo pasado ese maravilloso hombre Pablo VI, con su visión de totalidad despertó la Iglesia al tema de lo ecológico: coloca a San Francisco como paradigma de cuidado y protección, gestiona ante la ONU la inclusión del tema de lucha contra la contaminación, solicita un estatuto jurídico en pro de lo ecológico, conversa con los premios Nobel del 80 para la búsqueda de la verdad en la investigación de la ciencia , hasta podríamos considerar que fueron estas acciones y palabras premonitorias las que dan la apertura al enfoque y tratamiento claro y explicito que aparece en Octagessima Adveniens cuando dice: “ …se hace sentir otra transformación, consecuencia tan dramática como inesperada de la actividad humana. Bruscamente, el hombre adquiere conciencia de ella; debido a una explotación inconsiderada de la naturaleza, corre el riesgo de destruirla y de ser a su vez la víctima de esta degradación. No solo el ambiente físico constituye una amenaza permanente: contaminaciones y desechos, nuevas enfermedades, poder destructor absoluto; es el propio consorcio humano el que el hombre no domina ya, creando de esta manera para mañana un ambiente que podría resultarle intolerable” (O A. No 21)
De esta época la Gaudium et spes (Nos 69-71) da una claridad meridiana sobre el asunto: “QUIEN SE HALLA EN SITUACIÓN DE NECESIDAD EXTREMA TIENE DERECHO A TOMAR DE LA RIQUEZA AJENA LO NECESARIO PARA SÍ” (No 69), pero hoy no solo los países sino el mundo entero es PROPIEDAD de unas cuantas familias que la administran como posesión exclusiva.
REFLEXIÓN FINAL.
PORQUE YO?
Ese artículo no está escrito para conformistas, se necesita estar lleno de ira, hastiado de injusticia para pararse y derrumbar las mesas de los cambistas del templo de la falsa religión. Se necesita sentirse cristiano, acosado y urgido por la voz de Dios para empezar a actuar, Jonás quiere hacerse el desentendido, el que no es con él y solo cuando el monstruo lo devora empieza a actuar, es el momento en que como cristianos subamos al escenario y con las armas de David lancemos contra el monstruo lo único que tenemos fe, esperanza y caridad.

En el año 97, concidencialmene a los treinta años de la Populorum Progressio, se produjo un documento llamado “Destino Colombia”, expresión de un ejercicio de planeación por escenarios, y de concertación, que entre otras cosas le atinó perfectamente a la descripción del momento de Uribe con el escenario de “todos a marchar”, pero que igualmente propone de una manera encantadora y esperanzadora el escenario: “la unión hace la fuerza” y allí define seis herramientas de construcción de una nueva sociedad, herramientas que un cristiano convencido de su filiación de hijo de Dios perfectamente podría tomar como ideario de su compromiso social: A. Construcción de sociedad civil: solo y en tanto que lleguemos a la madurez y autonomía de “ciudadanos” la gestión de lo publico dejará de ser asunto de pocos y los intereses generales serán defendidos. Si no participo no tengo derecho a reclamar y hoy más que nunca el monstruo abre el flanco de lo político para intervenir, por tanto debemos colocarnos en los escenarios de las Juntas Administradoras Locales, en las veedurías ciudadanas y en cuanto espacio se nos deje para pronunciar la voz del pobre. B. Presencia fiscalizadora para erradicar los gobiernos corruptos, que fatal resultó un pensamiento económico en manos de políticos provincianos acostumbados al gamonalismo, al clientelismo y al cabildeo . C. Educación integral, que no se quede en entrenamiento para la competencia y el consumo, sino que abra el corazón humano a todo lo grande que hay en los seres humanos. D. Economia solidaria, hay que poner en jaque al sistema especulativo y con confianza y honradez vivir el ideal de la primitiva comunidad cristiana: “nadie tenía como suyo nada, todo lo tenían en común y cada uno tomaba de acuerdo con sus necesidades”. E. Competitividad, calidad que integre el conocimiento como creatividad y la tecnología como servicio. F. Liderazgo, para que la administración publica sea realmente una meritocracia y no una farsa de concurso de meritos G. No violencia: dialogo, concertación hasta la saciedad. H. No al consumismo: “La libertad frente a la coacción consumista: Siempre tendrá sentido renunciar a poner como única base de la propia felicidad el consumo y el bienestar. A la luz ( y al afecto) de Jesús puede tener sentido no afanarse de continuo, no desear tenerlo todo, no dejarse llevar por la ley del prestigio y la concurrencia, no colaborar en el culto a lo superfluo, ejercitarse desde la infancia en la libertad para renunciar al vicio del consumo. Se trata de una “pobreza de espiritu” que se traduce como libertad interior frente a la posesión: la actitud fundamental (del cristiano) será una sencillez sin pretensiones y una confianza sin angustias frente a la arrogancia pretenciosa y la afanosa inquietud que se puede encontrar tanto en los ricos como en los económicamente pobres”

REFERENCIAS PARA LA PROFUNDIZACIÓN

Revisar de POPULORUM PROGRESSIO: Nos .



LA AVASALLADORA PRACTICA POLITICA.

4. LA LLAVE POLÍTICA -ECONOMIA.
4.1. Qué es lo político?
Vamos a seguir aquí la percepción del profesor Fabian Acosta en el sentido de que la política es ciencia, es convivencia, es pertenencia y dinámica de relaciones (subordinación, poder, gobierno), es decir que lo político, al igual que lo ético, se constituye desde la base de cuatro hondos sentimientos o necesidades del humano: reconocimiento, compañía, identidad y sentido de la acción, del quehacer, del actuar.
4.1.1. La política es ciencia. “La política es ante todo un arte, una ciencia, ciencia entendida como un conocimiento superior; como conocimiento de la verdad. Ciencia tambien en el sentido práctico de conocimientos para la vida armoniosa y buena. La política es la ciencia de la organización de la sociedad. La política estudia y lleva a cabo la condición natural del hombre, esto es, su carácter de ser comunitario; el ser humano no vive sino en socied, su más alta función vital es la vida asociativa. Y la comunidad humana no es una simple suma de individuos, sino la cooperación de los hombres para la supervivencia. Toda comunidad se forma, dice Aristóteles, teniendo como fin un bien. La más importante de todas las comunidades que es la sociedad, la asociación política, perseguira por tanto no cualquier bien, sino el bien más importante de todos, a este bien lo llamó el filosofo el bien común, que no es otro que la felicidad” (Acosta Fabian, 1995, 34)

4.1.2. La política es convivencia. El profesor Acosta parte de esta vieja y tradicional constatación de las ciencias sociales: “Los seres humanos no vivimos aislados, todos nuestros procesos vitales transcurren en relación permanente con otros seres humanos con quines cooperamos o establecemos vínculos de la más diversa índole. La realidad humana es posible sólo en la convivencia, sólo a través de los lazos con los demás. Allí, en esos vínculos con los otros, está el otro sexo para la reproducción; la familia para la prolongación y producción de la vida; el hombre que pertenece a un grupo o clase social; la lucha por la supervivencia y el sentido o sin sentido de la existencia” (Acosta, 1995, 41)…. El término política deriva de la palabra griega polis que significaba ciudad, como conjunto organizado de elementos para la vida, se refería a un modo especial de relación entre los hombres o al hecho de que estos se unen por vinculos de comunidad que son indisolubles y naturales(Acosta, pag40).

4.1.3 La política como pertenencia. La condición consciente que nos acompaña como humanos nos obliga a interrogarnos acerca del origen de eso que somos, desde el reclamo genético por nuestra raza, hasta el cultural de nuestra lengua, de nuestro modo de pensar, de nuestras mediaciones axiológicas, de nuestras inclinaciones y es allí en donde aparecen realidades como NACION “la colección de los habitantes en alguna provincia, país o reino”; “… su significado más primitivo relaciona el término con origen o descendencia, nacion= región natal” (Acosta pag 47) , IDEOLOGIA, “aquello que nos facilita considerarnos partes de un ideario filosófico, político o religioso dentro de un país o a nivel internacional dotandonos de unos ideales que nos permiten valorar desde una identidad de juicios, de valores de imágenes de la sociedad en que vivimos y el sistema político en el cual nos organizamos”(Acosta pag48) PARTIDO, GRUPO O MOVIMIENTO POLÍTICO: “Los partidos políticos son organizaciones cuyos miembros comparten puntos de vista y hacen política activa o propician la actividad política persiguiendo fines de poder claramente diferenciados” (Acosta pag49) todos estos nos responden y satisfacen el desasosiego de saber quienes y por qué somos como somos.

4.1.4. La política como organización. Es esta quizá la cara más conocida de la política “..política es tambien mandar, y obedecer, es toda aquella relación entre los hombres en las que unos dirigen y otros obedecen” (Acosta, 49). Los que toman la iniciativa se hacen líderes y dirigen correctamente para conservar “el estado”, para preservarlo del peligro del desorden.

4.2. Cómo se ha constituido. Aquí es necesario recordar brevemente por lo menos el proceso histórico por el cual hemos llegado al orden o “estado” en el que estamos. Se establece que de la primitiva comunidad pasamos al esclavismo, de éste al feudalismo, al capitalismo y socialismo con ideas liberales, y hoy la formación casi hegemónica que es el capitalismo neoliberal.
4.3 Cuál es el estado actual? A esta altura de la historia, lo político y lo económico son una sola cosa, el estado (del verbo estar) se traduce como estado del mercado, y quienes ejercen el poder son los que tienen los medios de producción es decir la fuerza financiera o económica: “..los capitales extranjeros (y obviamente los nacionales) no se encaminan a la modernización de la industria sino al mundo financiero (especulador?) y monetarista de la bolsa y de la banca” , y los derechos que se defienden, son los derechos de quienes han llegado al poder, y si no es así ¿quién defiende los derechos del pobre?. Descubrir la identidad de la política hoy, implica reconocer la voz del capitalismo, nacido del liberalismo y consolidado como único actor bajo los ropajes de NEOLIBERALISMO, que precisamente por su nueva identidad no se sabe si es ideología política o sistema económico: “Hablamos más de “políticas neoliberales”, porque el neoliberalismo parece ser, antes que nada, una praxis socioeconómica nueva que postula la preeminencia del mercado y la libre competencia, más que un verdadero modelo económico, global y homogéneo” . La sociedad se organiza y estructura exclusivamente para el mercado: “El neoliberalismo es en realidad, una “religión idolatra del mercado total”, que acepta que solo el 15% de la humanidad tiene derecho a vivir bien, y condena el resto a un maltusianismo económico- social definitivo” .
Como creyentes a veces el desanimo cunde pensando que no bastan la piedra y la lanzadera de David contra un Goliat inmenso y poderoso, y no es para menos cuando se ven los resultados de una década de neoliberalismo en el mundo y particularmente en nuestro continente: “El 20% de la población mundial recibe en la actualidad un ingreso 150 veces superior al de la población más pobre, es decir, recibe el 82.7% de los ingresos totales del mundo, mientras que el 80% de la población debe sobrevivir con el 17.3% restante. A pesar del marcado crecimiento económico de muchos países, la brecha entre los ricos y los pobres del mundo se torna cada vez más y más grande con una tendencia que podría rayar en lo “inhumano” de acuerdo con el informe anual sobre derechos humanos de la ONU. Según el análisis, la disparidad entre ricos y pobres va en aumento en forma significativa. A pesar de un destacado crecimiento económico de 15 países en las pasadas tres décadas, 1.600 millones de personas en 89 países viven en peor situación económica que hace 10 años. Más de la mitad de las personas sobre el planeta aún tienen ingresos menores de dos dólares diarios, mientras los muy ricos han aumentado sus ingresos. Los 358 multimillonarios que aparecen en la lista de personas con mayores ganancias en el mundo, reciben más fondos que los ingresos combinados de los países donde reside el 45% de la población mundial” Entonces aterrados mirando al gigante que dice ser un garante del equilibrio social, desaparecidos de la escena los sindicatos y organizaciones populares, descubrimos que sus armas son: el pensamiento globalizado (think global, act local), la homogeneización, la acción inmediatista que corroe toda utopía y sueño, el silenciador de los discursos o fin de las ideologías, la modernización, legitimación total de los esquemas neoliberales, y también las prácticas que se les obliga a sus acólitos: democracia participativa, reforma estructural, privatización, monetarismo, apertura de mercados, no proteccionismo, disminución de toda inversión social y compensaciones o subsidios a sectores estratégicos para el equilibrio del mercado.
4.4 Aportes del pensamiento social cristiano y novedades de la populorum progressio
Desde muy temprano el magisterio de la Iglesia ha sentado su posición frente a esto: En Quadragesimo anno de Pio XI declara no casarse con ninguno de los dos movimientos ideológicos: “.. tomó a su cargo personalmente, con toda valentía, la causa de los obreros, a quienes el tiempo fue insensiblemente entregando, aislados e indefensos, a la inhumanidad de los empresarios y a la desenfrenada codicia de los competidores , sin recurrir al auxilio ni del liberalismo ni del socialismo, el primero de los cuales se había mostrado impotente en absoluto para dirimir adecuadamente el conflicto social, y el segundo, puesto que propone un remedio mucho peor que el mal....” Q. A. No 10.
Pero son precisamente los Papas de la reforma (Juan XXIII y Pablo VI) en sus encíclicas Mater et Magistra y Octogesima adveniens, los que dirimen con mejor claridad el asunto: la postura cristiana no es ni capitalista, ni liberal, ni marxista: inspirados por la revelación divina se busca un orden en donde haya justicia y paz .

REFLEXION FINAL.
PORQUE YO?
Ese artículo no está escrito para conformistas, se necesita estar lleno de ira, hastiado de injusticia para pararse y derrumbar las mesas de los cambistas del templo de la falsa religión. Se necesita sentirse cristiano, acosado y urgido por la voz de Dios para empezar a actuar, Jonás quiere hacerse el desentendido, el que no es con él y solo cuando el monstruo lo devora empieza a actuar, es el momento en que como cristianos subamos al escenario y con las armas de David lancemos contra el monstruo lo único que tenemos fe, esperanza y caridad.

En el año 97, concidencialmene a los treinta años de la Populorum Progressio, se produjo un documento llamado “Destino Colombia”, expresión de un ejercicio de planeación por escenarios, y de concertación, que entre otras cosas le atinó perfectamente a la descripción del momento de Uribe con el escenario de “todos a marchar”, pero que igualmente propone de una manera encantadora y esperanzadora el escenario: “la unión hace la fuerza” y allí define seis herramientas de construcción de una nueva sociedad, herramientas que un cristiano convencido de su filiación de hijo de Dios perfectamente podría tomar como ideario de su compromiso social: A. Construcción de sociedad civil: solo y en tanto que lleguemos a la madurez y autonomía de “ciudadanos” la gestión de lo publico dejará de ser asunto de pocos y los intereses generales serán defendidos. Si no participo no tengo derecho a reclamar y hoy más que nunca el monstruo abre el flanco de lo político para intervenir, por tanto debemos colocarnos en los escenarios de las Juntas Administradoras Locales, en las veedurías ciudadanas y en cuanto espacio se nos deje para pronunciar la voz del pobre. B. Presencia fiscalizadora para erradicar los gobiernos corruptos, que fatal resultó un pensamiento económico en manos de políticos provincianos acostumbados al gamonalismo, al clientelismo y al cabildeo . C. Educación integral, que no se quede en entrenamiento para la competencia y el consumo, sino que abra el corazón humano a todo lo grande que hay en los seres humanos. D. Economia solidaria, hay que poner en jaque al sistema especulativo y con confianza y honradez vivir el ideal de la primitiva comunidad cristiana: “nadie tenía como suyo nada, todo lo tenían en común y cada uno tomaba de acuerdo con sus necesidades”. E. Competitividad, calidad que integre el conocimiento como creatividad y la tecnología como servicio. F. Liderazgo, para que la administración publica sea realmente una meritocracia y no una farsa de concurso de meritos G. No violencia: dialogo, concertación hasta la saciedad. H. No al consumismo: “La libertad frente a la coacción consumista: Siempre tendrá sentido renunciar a poner como única base de la propia felicidad el consumo y el bienestar. A la luz ( y al afecto) de Jesús puede tener sentido no afanarse de continuo, no desear tenerlo todo, no dejarse llevar por la ley del prestigio y la concurrencia, no colaborar en el culto a lo superfluo, ejercitarse desde la infancia en la libertad para renunciar al vicio del consumo. Se trata de una “pobreza de espiritu” que se traduce como libertad interior frente a la posesión: la actitud fundamental (del cristiano) será una sencillez sin pretensiones y una confianza sin angustias frente a la arrogancia pretenciosa y la afanosa inquietud que se puede encontrar tanto en los ricos como en los económicamente pobres”

REFERENCIAS PARA LA PROFUNDIZACIÓN

a. ECONOMICO: Revisar de POPULORUM PROGRESSIO: Nos 24- 34- 43-60-70-76.
b. POLITICO: 48-50- 51-54-65-73-84-
MIÉRCOLES, 14 DE ABRIL DE 2010

DEMOGRAFIA: 22-23-24-31-36-37-



5. EL MODELO CULTURAL LIGTH
5.1. ¿De que se trata?
Cuando se habla de la cultura se evoca aquellos que hace que el hombre sea humano, las instituciones (políticas y sociales), los valores (éticos, estéticos, morales, espirituales), las creaciones (artísticas, tecnológicas), los rituales y prácticas (religiosas, de cortesía), las relaciones (consigo-mismo, con el cosmos, con los otros, con las ideas, con los espíritus) con las cuales los grupos humanos se construyen en su condición de humanos. Claramente se puede deducir que hay una manera universal de hacernos hombres que queda recogida en la palabra cultura, pero igualmente dependiendo de factores como el ambiente, el contexto geográfico y genético habrá “culturas”, y dentro de los territorios habrá la diversidad de opción en lo que hemos llamado “subculturas”. En últimas se podría decir que la cultura es la manera como nos hacemos humanos.

5.2. ¿Cómo se ha constituido?
Podría afirmarse que algo propio de la cultura es precisamente la diversidad, pues con la aparición del humano sobre el planeta emergio tambien al compas de la diversidad de tierras y ambientes ecológicos o nichos la diversidad de culturas o modos de ser.

Pero parece que acontecimientos como la revolución industrial, la hegemonización o imperialismo y el más reciente fenómeno de la globalización han determinado que la cultura ya no sea diversa sino que por el contrario asistimos a un proceso de homogeneización de la cultura. El hegemón o centralizador y determinante de la cultura lo hace por su preminencia económica la que a su vez le da preminencia política y al poseer esta hace la imposición cultural a través del proceso de ideologización de los pueblos.

5.3 Cuál es el estado actual?

El fenómeno de la homogenización de la cultura nos ha traído al escenario que se describe a continuación: la “La cultura "light"
Desde hace algún tiempo se ha popularizado en el mundo la noción de lo "light". Todo es "light": la vida, las relaciones interpersonales, la actitud con que se enfrentan las cosas, la comida, las diversiones. "Light", ligero, liviano. La consigna tras todo esto es, pareciera: "¡no complicarse!" (don't worry!), "¡sé feliz!" (be happy). Dicho de otro modo: no pensar, olvidarse del sentido crítico. Por supuesto, hay que decirlo en inglés para que sea más evidente su sentido: lengua de los ganadores, of course.
Esta cultura, –si es que así se la puede llamar– esta tendencia dominante, tiene orígenes específicos: se encuadra en una dinámica histórica determinada, responde a un proyecto concreto. Seguramente, como todos los rumbos sociales –también las "modas" culturales– no se desprende de una oficina generadora de ideas que lanza mundialmente la "onda light" como por arte de magia. Es, en todo caso, producto de un sinnúmero de variables que van retroalimentándose una con otra. El auge del neoliberalismo, la caída del bloque soviético, la supuesta "muerte de las ideologías", el mundo unipolar, el triunfo omnímodo de la gran empresa; en definitiva: lo que hoy día se presenta como un éxito masivo del capitalismo y su ideología concomitante, son todos factores que se coligan unos con otros dando como resultado esta entronización del individualismo hedonista, del facilismo, de la apología ramplona del consumismo. Es difícil indicar quién es el responsable directo del fenómeno; quizá nadie lo ha pergeñado como tal. Es, en todo caso, una mezcla de elementos. Pero no hay dudas que, en tanto tendencia, es síntoma de los tiempos.
En este contexto "cultura light" vendría a significar: individualismo exacerbado, búsqueda inmediata de la satisfacción –con la contraparte de despreocupación/desprecio por el otro–, escasa profundidad en el abordamiento de cualquier tema, superficialidad, falta de compromiso social o incluso humano, banalidad, liviandad. Todo ello marcado por un culto a las apariencias. Se juzga al otro por cómo va vestido o por el tipo de comida que ingiere, por la marca de teléfono celular que usa o por el peinado que lleva; y eso decide todo. El continente subsumió al contenido. Sólo importan las formas, ser bello, estar bien presentado. Lo demás, no cuenta.
Sin falsas idealizaciones, sin ser apocalípticos, el momento histórico actual nos confronta con una situación, como mínimo, novedosa. Desde ya, sin exagerar, no queremos decir que la solidaridad y la profundidad conceptual hayan sido la constante a través de toda la historia humana. En todo caso esas son posibilidades, de hecho muy profundamente desarrolladas en determinadas ocasiones, así como también pueden serlo el individualismo o la trivialidad. Pero lo que efectivamente hoy sí puede constatarse con una fuerza que tiene mucho de inédita, es la falta de preocupación por el otro, la apología del facilismo, la entronización del más absoluto individualismo, todo ello llevado a estatuto de ideología dominante. De ahí esta ligereza que marca las relaciones interpersonales. Todo es light, también la relación con el otro. ¿Cómo, si no, poder entender los video-juegos –nada inocentes, por cierto– que entronizan la violencia y el desprecio por el otro? ¿Cómo, si no, ese auge de la "belleza" plástica? Todo esto se ha hecho cultura. Y la cultura pesa.
Esta "onda light" va ganando los distintos espacios de la producción cultural, del quehacer cotidiano. Ello no significa que la humanidad se va tornando más tonta, menos inteligente. En absoluto. La revolución científico-técnica sigue adelante con una velocidad y profundidad vertiginosas. Los logros en tal sentido son cada vez más espectaculares. Pero junto a ello –ahí está lo insólito– el nivel "humano" no crece al mismo ritmo. Hasta incluso podría decirse que no crece (si es que fuese lícito hablar de "crecimiento" en ese ámbito). Ahora tenemos televisor con pantalla plana de plasma líquido de 40 pulgadas…para ver programas que apologizan la tontería, la porquería, la más pacata superficialidad (léase, por ejemplo, reality show o talking show). Lo expresó con agudeza Pablo Milanés cuando dijo: "No es culpa del público, ni de su gusto, ni de su sensibilidad; el público se inclina por lo que le ofrecen a diario, donde le meten un bombardeo absoluto de promoción de cosas malas y pues finalmente lo acepta. Yo creo que prevalecerá el espíritu verdaderamente humano del público, su sensibilidad... Pero no hay duda de que estamos en un momento de ofensiva de mal gusto".
Si bien es difícil establecer quién inventa las modas culturales, las tendencias dominantes, no hay dudas que hay centros de poder que tienen que ver con esa generación. Quizá no es alguna tenebrosa agencia de control social la que ha pergeñado ese modelo. Pero lo cierto es que, sumando todos los aspectos arriba esbozados, el arquetipo del ciudadano esperado –esperado por los centros de poder, desde ya, ayudados por mecanismos de mediación como son los medios masivos de comunicación– termina constituyéndose como un consumidor pasivo que no discute, que cuida ante todo su sacrosanto puesto de trabajo, que se ocupa sólo de lo cosmético irrelevante y que –en términos de análisis humano– no piensa. Es decir: light. Como siempre, puesta a circular una moda, por diversos motivos –ánimo de figuración, acomodamiento, etc., etc.– no falta quien se acopla a la corriente dominante. Si se le pregunta a cualquier yuppie (young urban professional people), prototipo por excelencia de esta cultura, o a cualquier consumidor de estos valores, no sabrá por qué hay que tomar yogurt diet ni leer algún best seller; y seguramente será un enconado defensor de la tendencia en juego. Pero vale preguntarse: ¿al servicio de qué está todo esto? ¿Quién se beneficia?
Como oportunamente lo señala Luis Britto García: "La regla de lo light es la sistemática omisión de lo pertinente: cigarro sin nicotina, café sin cafeína, azúcar sin azúcar, música sin música". (…) "Política sin política. Partidos sin partidos. Organizaciones sin ideología. Carismas sin programas. ¡Misterio sin profundidad! ¡Revelación sin pavor! ¡Iluminación sin trascendencia! ¡Nirvana instantáneo! ¡Paraíso desechable! ¡Purgatorio spa! ¡Fast God! Consumismo industrial beatificado en el supermercado espiritual". (…) "Ángeles y modelos no menstrúan, o no debe parecer que lo hacen. En su obsesión por ocultar la función real y mostrar la simbólica, postula lo light vientres que no digieren, senos que no amamantan, carne que no envejece. La biología no existe. Toda expresión fisiológica ha de ser testada. El apetito es crimen, el vello tabú, el olor pecado mortal, el sudor alta traición. El desodorante es el sacramento light. La anorexia, su estado de gracia."
El mundo contemporáneo, el mundo que nos legó la caída del socialismo real, es un ámbito donde ya nos hemos acostumbrado a no tener esperanzas, a no cuestionar, a aceptar todo con resignación. O al menos esto es lo que se mantiene como tendencia dominante. Consumir, buscar la felicidad y la realización a través de lo material, no complicarse. Que todo sea "suavecito", soft, sin cuestionamientos de fondo.
Como elemento básico en la conformación de esta cultura tenemos los medios audiovisuales, y en especial la televisión. No podría decirse mecánicamente que televisión es sinónimo de cultura light; pero sin dudas guarda una estrecha relación. En este período que marcó la caída del muro de Berlín, la realidad virtual, la realidad de las imágenes, si bien desde hace décadas viene modelando las ideologías dominantes, ha pasado a ser ahora vehículo por excelencia de esta moda de lo banal. Nada mejor que la cultura televisiva para entronizar la apología del "no piense". Podría decirse que lo que generó el capitalismo desde mediados del siglo XX en adelante, siempre con fuerza creciente, hoy ya como moda global, es el llamado al "no piense, mire la pantalla". Ante la imagen, absoluta y omnímoda, el pensamiento conceptual, la reflexión crítica, más lenta, cae vencida. La imagen presenta sin mediaciones un sinnúmero de estímulos que actúan de forma masiva e inmediata a nivel del sistema nervioso central. El poder de la imagen es mayor que toda otra vía de transmisión. Por eso la televisión es la matriz fundamental de esta cultura de lo no reflexivo.
Estas tendencias, estos modelos culturales que se generan –hoy a escala planetaria– se presentan con fuerza arrolladora, cubren todos los espacios, parecieran no permitir alternativas. Pero el reto es ir más allá de todo esto, intentar desafiarlo, discutirlo, quebrarlo. Hay que ser irreverente con el poder, con lo constituido, con el dogma.
Seguramente no es posible dar un catálogo de acciones de probada efectividad para hacer frente a esta tendencia. Es tal su fuerza que pareciera más fácil doblegarse ante ella, y entrar finalmente en la corriente. No pensar, sentarse ante la pantalla de televisión, no preocuparse del mundo pareciera ser la receta para "triunfar". Y definitivamente muchísimos terminan creyéndolo. De ahí al consumo de lo que se anuncia como llave para ser un "triunfador", un "exitoso", un paso. Todos, irremediablemente, estamos tentados por este paraíso del placer que lo light pareciera ofrecernos.
Aunque sea un muy modesto aporte en esta lucha por un mundo más vivible, más justo y equilibrado, un paso en torno a todo esto es perderle el miedo a pensar. Como dijera Xavier Gorostiaga: "Los que seguimos teniendo esperanza no somos estúpidos". Retomando el ideario del mayo francés entonces, idearios que hoy parecieran tan lejanos: "La imaginación al poder".
Pero no hay dudas que, aunque adormilados por esta moda que pareciera haber llegado para quedarse, también podemos oponer resistencias y cambiar el curso de la historia. ¿Quién dijo que somos insectos condenados definitivamente a caer en la luz enceguecedora de las pantallas? La historia definitivamente no ha terminado, y ahí están innumerables ejemplos (la Revolución Bolivariana en Venezuela, la resistencia palestina, Cuba que sigue socialista, colectivos organizados a lo largo y ancho del mundo, gente que sigue pensando, gente que sigue teniendo esperanzas) para afirmar que la vida no es tan light como esta ideología dominante nos quiere hacer creer. Para afirmar, en definitiva, que sí es posible luchar para hacer la vida más digna de ser vivida, y no a base de siliconas ni de drogas, no sólo pavoneándonos con el último modelo de celular o con un par de zapatos de marca. Otro mundo verdadero –no plástico– es posible, más allá del sueño superficial de las pantallas de televisión.
Esa sociedad o cultura “Light” produce y reproduce en cada uno de los individuos el hombre Light que es descrito de la siguiente manera:
“La sociedad es de individuos que procuran garantizar mediante la competencia su supervivencia, el sentido de la vida ha sido trasladado del ser al tener y a éste se le ha entregado el recurso del consumo para que produzca satisfactores inmediatos que impidan todo tipo de interrogación y lancen al satisfecho de nuevo en el círculo infernal de la permanente satisfacción a través del consumismo de bienes tan pasajeros como el hombre que los adquiere. Es el mundo del ya estereotípicamente llamado “hombre Light” que al decir de Enrique Rojas se parece a lo que consume: “comidas sin calorías y sin grasas, cerveza sin alcohol, azúcar sin glucosa, tabaco sin nicotina, coca-cola sin cafeína y sin azúcar, mantequilla sin grasa y un hombre sin sustancia, su contenido, entregado al dinero, al poder, al éxito y al gozo ilimitado y sin restricciones”. Ese es el hombre de hoy, el hombre por todos manipulable centrado en el materialismo donde el dinero lo es todo; ubicado en el hedonismo donde lo importante es sentirse bien sin darle oportunidades al discernimiento y a través del cual, fenecido todo ideal, solamente sobreviven las sensaciones que la sociedad está dispuesta a escitar; protegido por una plena permisibilidad que arrastra consigo toda forma de moral y de referentes éticos; vinculados al relativismo donde el deseo subjetivo se establece como norma y centrado en el consumismo como expresión única de una libertad desfalleciente”
Aldous Huxley en el Mundo feliz describe –ya en 1931- ese mundo que con el paso de los años se ha convertido en realidad: “La gente es feliz; tiene cuanto desea, y no desea nunca lo que no puede tener. Las personas están a gusto; están seguras; nunca están enfermas; no tienen miedo a la muerte…están condicionadas de tal suerte que, prácticamente, no pueden dejar de comportarse como deben…y si cualquier cosa no anda bien, ahí está el soma. Todo lo cual quiere usted arrojar lindamente por la ventana en nombre de la libertad”
La momentánea felicidad que la sociedad de hoy nos ofrece tiene como precio la libertad, y de contera esa insatisfacción humana que conduce a la creación

El “sex cool” o sexo frió, sin compromiso, sin demandas ni contratos ha incrementado en nuestras aulas a las madres adolescentes, a las mujeres cabeza de familia y se alimenta de la perversidad del erotismo y de pornografía hecha cotidianidad en la Internet. La filosofía del Primero mis derechos y ahí veremos los deberes ha convertido el hogar en un hotel en donde cada uno tiene su propio televisor, su propio computador, y su propio proyecto: la esposa alcanzar la equidad o superar económicamente al esposo, el esposo sobrevivir en el mercado y sacar de competencias a sus socios, y los hijos llegar a reemplazar a sus padres en la empresa. La axiología del dinero “sin plata no se hace nada”, del poder “el mundo es de los mandan, así manden mal”, de la fama “la envidia hay que despertarla, no sentirla” Son la proyección de la sociedad consumista y materialista que poco a poco mata en las cifras de la anorexia, la bulimia, el alcoholismo, la drogadicción, la promiscuidad como formas que desafían: el amor, la responsabilidad, la libertad, la frugalidad, la ascesis de un modelo cristiano.
5.4. Aportes del pensamiento cristiano.
Hablando de la “promoción cultural” da a entender que es primordial rescatar y promover la cultura particular, no solo por el principio pintoresco de la diversidad sino porque cada una tiene unos valores que no tienen las otras y es necesario que se pongan en escena pues unas dependen de otras. Pide no “sacrificarlas” a otras, es decir va en contra de la homogenización cultural, pues no solo es sacrificio de sí mismo sino perdida de la razón de la vida.

Pablo VI abre la propuesta de lo que de ahí en adelante conoceremos como la civilización del amor, una organización de la sociedad basada más que en el paradigma del avance tecnológico y técnico una comunidad de hombres sentada sobre el dialogo y el encuentro (Cfr Nos 66- 73) que hace la apuesta evangélica de vivir en fraternidad. Una cultura que solo es posible cuando el hombre Light creado por la sociedad consumista hace un cambio hacia un hombre con una escala de valores jerarquizada espiritualmente (Cfr Nos 19-21)

Claramente Juan Pablo II en Centesimus Annus declara y ataca esas nuevas formas de degradación de la dignidad y de la integridad de la persona, pero los gritos de la cultura ligth en el escenario han apagado y hacen inaudible para los jóvenes la voz del Papa amigo de ellos.

La civilización del amor. VER “COMPENDIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA” Del Pontificio consejo justicia y paz. Conferencia episcopal colombiana. Pag 345- 351.


REFLEXION FINAL
PORQUE YO?
Ese artículo no está escrito para conformistas, se necesita estar lleno de ira, hastiado de injusticia para pararse y derrumbar las mesas de los cambistas del templo de la falsa religión. Se necesita sentirse cristiano, acosado y urgido por la voz de Dios para empezar a actuar, Jonás quiere hacerse el desentendido, el que no es con él y solo cuando el monstruo lo devora empieza a actuar, es el momento en que como cristianos subamos al escenario y con las armas de David lancemos contra el monstruo lo único que tenemos fe, esperanza y caridad.

En el año 97, concidencialmene a los treinta años de la Populorum Progressio, se produjo un documento llamado “Destino Colombia”, expresión de un ejercicio de planeación por escenarios, y de concertación, que entre otras cosas le atinó perfectamente a la descripción del momento de Uribe con el escenario de “todos a marchar”, pero que igualmente propone de una manera encantadora y esperanzadora el escenario: “la unión hace la fuerza” y allí define seis herramientas de construcción de una nueva sociedad, herramientas que un cristiano convencido de su filiación de hijo de Dios perfectamente podría tomar como ideario de su compromiso social: A. Construcción de sociedad civil: solo y en tanto que lleguemos a la madurez y autonomía de “ciudadanos” la gestión de lo publico dejará de ser asunto de pocos y los intereses generales serán defendidos. Si no participo no tengo derecho a reclamar y hoy más que nunca el monstruo abre el flanco de lo político para intervenir, por tanto debemos colocarnos en los escenarios de las Juntas Administradoras Locales, en las veedurías ciudadanas y en cuanto espacio se nos deje para pronunciar la voz del pobre. B. Presencia fiscalizadora para erradicar los gobiernos corruptos, que fatal resultó un pensamiento económico en manos de políticos provincianos acostumbados al gamonalismo, al clientelismo y al cabildeo . C. Educación integral, que no se quede en entrenamiento para la competencia y el consumo, sino que abra el corazón humano a todo lo grande que hay en los seres humanos. D. Economia solidaria, hay que poner en jaque al sistema especulativo y con confianza y honradez vivir el ideal de la primitiva comunidad cristiana: “nadie tenía como suyo nada, todo lo tenían en común y cada uno tomaba de acuerdo con sus necesidades”. E. Competitividad, calidad que integre el conocimiento como creatividad y la tecnología como servicio. F. Liderazgo, para que la administración publica sea realmente una meritocracia y no una farsa de concurso de meritos G. No violencia: dialogo, concertación hasta la saciedad. H. No al consumismo: “La libertad frente a la coacción consumista: Siempre tendrá sentido renunciar a poner como única base de la propia felicidad el consumo y el bienestar. A la luz ( y al afecto) de Jesús puede tener sentido no afanarse de continuo, no desear tenerlo todo, no dejarse llevar por la ley del prestigio y la concurrencia, no colaborar en el culto a lo superfluo, ejercitarse desde la infancia en la libertad para renunciar al vicio del consumo. Se trata de una “pobreza de espiritu” que se traduce como libertad interior frente a la posesión: la actitud fundamental (del cristiano) será una sencillez sin pretensiones y una confianza sin angustias frente a la arrogancia pretenciosa y la afanosa inquietud que se puede encontrar tanto en los ricos como en los económicamente pobres”
REFERENCIAS PARA LA PROFUNDIZACIÓN.
Revisar de POPULORUM PROGRESSIO: 40-44-64-65.




6. UNA ECONOMIA GENERADORA DE POBREZA
6.1. ¿De que se trata?
Cualquier diccionario nos ayuda a comprender, desde la etimología de la palabra, que economía viene del griego oikos= casa, y némein= administrar. Y es bueno recordar que fue una palabra que, especialmente, se popularizó en el siglo XVI en donde era sinónimo de “buena” o “apropiada” gestión o administración de los bienes de la casa. Es decir que la economía verdadera nunca podrá ser sinónimo de pobreza; como lo es hoy para un gran porcentaje de personas en el mundo.

Desde el reconocimiento de la interrelación o tejido humano desde las necesidades hablaríamos de la economía, como el saber o el arte de dar satisfacción a las necesidades humanas de los asociados en los grupos humanos, así fue y es todavía entendida la economía; pero igualmente puede ser comprendida como desarrollo de potencialidades: “…la tesis de Sen sobre las “capacidades” como titulaciones fundamentales. Las capacidades constituyen el criterio por excelencia para el reconocimiento de los derechos a las personas. En materia de desarrollo, la teoría de las capacidades se enfoca no en la acumulación material sino en el despliegue más integral posible de las capacidades humanas…El término “capacidades”, no obstante, es luego utilizado en sentido prescriptito cuando se habla de una “lista de capacidades básicas”, a saber, aquellas que “debería” tener toda persona para poder realizarse humanamente en igualdad de condiciones que los demás. En realidad, “capacidades” en sentido prescriptito acaban por confundirse con los términos “derechos” y “titulaciones” exacta y adecuadamente se establece la relación entre lo político y lo económico en el sentido de que no puede concebirse una economía que no sea enfocada a lo humano, no a la producción de bienes o de capital. De tal manera que podríamos hablar de que la lectura social esencialmente es una lectura socio-económica, en donde todo lo social se ha referido y pasa por el hecho económico.

Otros dos conceptos claves para comprender la economía son el de BIENESTAR y el de POBREZA, con relación a estos dos tenemos estos dos planteamientos: “El sentido y fin último de toda la discusión es el bienestar de la persona humana, esto es, el pleno despliegue y funcionamiento de sus potencialidades. La justicia social se mide así a partir del ejercicio pleno de las capacidades, habiendo lugar a la compensación cuando éstas hayan sido menguadas o estén ausentes por razones tanto naturales como sociales” y antes de presentar el asunto de la pobreza es bueno enfatizar de la anterior afirmación el enfoque hacia la potencialización de las potencialidades, es decir que la pobreza o el atraso social se entiende como la mutación o impedimento a las personas para desenvolverse totalmente en el “oikos”, en la casa.

Esta realidad que se une a factores como el desplazamiento, la migración, la violencia, el analfabetismo, la injusticia, el desempleo poco a poco se ha ido amontonando en los cinturones de miseria de las grandes ciudades y de tanto ser cotidiana para la mayoría para a ser gris, innotable, imperceptible, por eso es bueno que recordemos que es un pobre: “Un pobre es un ser humano al que se le ha quitado la posibilidad de ser. Es muy cierto cuando se dice que un pobre es un rico en carencias y que son estas las que ambientan el ejercicio de la solidaridad como un todo de la sociedad y de la persona en particular. No debe olvidarse que la pobreza se define por la no satisfacción de aquellas necesidades que apuntan a la supervivencia y a la calidad de vida”

6.2 Como se encuentra el aspecto hoy?

“El organismo de Naciones Unidas ha diseñado gráficamente lo que se llama la “copa de champaña” para indicar cómo la riqueza del mundo se ubica en los países desarrollados en tanto que a los demás les corresponde de alguna manera una creciente participación en la pobreza. El 20% de los países ricos posee más del 82% de los ingresos, controla a su favor más del 81% del comercio, asume cerca del 95% de los prestamos y muestra un índice superior al 80% del ahorro interno y de las inversiones mientras que los países ubicados en la base de la copa poseen a duras penas el 1.5% del ingreso, el 1.0% del comercio, acceden tan solo al 0.3% de los prestamos, no superan el 1.0% del ahorro y no llegan al 2% en las inversiones. Para el 60% que está ubicado en estos extremos queda para repartir el resto que no es tampoco tan significativo: 15% del ingreso mundial, 18% del comercio, cerca del 5% de los préstamos, 19% del ahorro interno y 18% de las inversiones. Esto que es ya de por si grave tiende a empeorar pues hay cifras que demuestran que la riqueza llama a la producción a través del consumo y que, por ejemplo, ese 20% de la población más rica del mundo consume el 70% de la energía y más del 60% de los productos generales incluidos los alimentos, semejando esos grandes “buffets” de abundancia para gente satisfecha”.

6.3. Nuevos aportes del pensamiento social cristiano.

La Iglesia puede reclamar un patrimonio teórico en cuento al asunto, en primer lugar ha sido un acierto el tejido que ha creado entre el discurso teológico de la presencia de Dios y la preeminencia de esa presencia en la figura de los pobres. Es absolutamente cierto que la vida de muchos santos ha llegado precisamente por el encuentro con el pobre como presencia de Dios en la tierra. Para la muestra nuestro botón lasallista: Juan Bautista De La Salle se lanza a la lucha por el restablecimiento del derecho a la educación de los niños del mundo cuando descubre que esos niños harapientos son la imagen viva de Dios entre nosotros. Por otro lado la propuesta de asumir ese como uno de sus temas entendiendolo como el planteamiento en torno al DESARROLLO. Y es precisamente la época de los Papas Juan XXIII y Pablo VI en donde se encuentra con mayor exactitud y brillantez el desarrollo teórico de este tema. Tanto fue de significativo que la historia nos presentará el desarrollo de la teología de la liberación como nacida precisamente de esta opción radical de la Iglesia por el tema del desarrollo con todas las implicaciones políticas que tiene.

El tema del DESARROLLO se instaló en las reflexiones eclesiales a partir de la decada del sesenta y se ha consolidado como un tema de constante preocupación por un sector de la Iglesia. Muy cercana a la postura de las ciencias sociales aproxima al creyente a una concepción de la sociedad como tejido y organismo. Entre otros criterios deja claros:
“Progreso solo entendido como técnica no es el que genera la perfección del dialogo de los hombres (Gaudiun et spes No 23) Es decir que habiendose creado una infraestructura material poderosísima como la que tenemos que le permite a la humanidad el nivel de explotación de la naturaleza y habiendo consolidado el proceso productivo con unos resultados de gratificación de necesidades igualmente se pensó que habiamos llegado a la solución de la inequidad y la injusticia, pero no fue así, antes por el contrario el desarrollo sesgado y parcializado solamente nos ha generado incertidumbre y angustia a muchos seres humanos. Por eso la Iglesia precisa: “El desarrollo no se reduce al simple crecimiento económico. Para ser autentico debe ser INTEGRAL, es decir, promover a todos y a todo hombre. Con gran exactitud ha subrayado un eminente experto: “Nosotros no aceptamos la sepración de la economía de lo humano; el desarrollo, de las civilizaciones en que está inscrito. Lo que cuenta para nosotros es el hombre, cada hombre, cada agrupación de hombres, hasta la humanidad entera” (Pablo VI, POpulorum Progressio, No 14)

El progreso que concibe el pensamiento social cristiano es DESARROLLO INTEGRAL, éste ha recogido la voz de millares de hambrientos en el globo que ven como pasan los manjares de una escaza y selecta clase de hombres.

Otro logro destacable de la postura social cristiana es haber tejido los conceptos de la paz; la justicia social y el desarrollo, valga decir complejizó la relación que muchas veces las ciencias sociales habían reducido y separado para poder aprehender, el documento afirma: “Combatir la miseria y luchar contra la injusticia es promover, a la par que el mayor bienestar, el progreso humano y espiritual de todos,y, por consiguiente, el bien común de la humanidad. La paz no se reduce a una ausencia de guerra, fruto del equilibrio siempre precario de las fuerzas. La paz se construye día a día, en la instauración de un orden querido por Dios, que comporta una justicia más perfecta entre los hombres” (Pablo VI; Populorum Progressio, No 76)

ECONOMICO: Revisar de POPULORUM PROGRESSIO: Nos 24- 34- 43-60-70-76.
MARTES, 27 DE ABRIL DE 2010




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