martes, 31 de agosto de 2010

INTRODUCCION AL PENSAMIENTO SOCIAL ECLESIAL

BIENAVENTURADOS LOS SEDIENTOS DE JUSTICIA

INTRODUCCIÓN

Al confrontar nuestra terrible realidad social en todas sus dimensiones: demográfica, política, económica, cultural, política, religiosa; y preguntarse qué tiene que ver esa realidad con cada uno de nosotros en cuanto profesionales de diferentes áreas?, no cabe la menor duda de que surge un “mea culpa”. Creo sin temor a equivocarme que ningún árbol cae, que las especies no se extinguen, que la capa de ozono no se rompe, que el calentamiento global no cede, sino es por la acción o la omisión en cada uno de nuestros ejercicios profesionales. Es la culpa de administradores de empresas agropecuarias, de zootecnistas, de médicos veterinarios, de ingenieros, de médicos que diciéndose cristianos rezan en la mañana, pero en el día truenan el hacha. Las muertes, asesinatos, atracos, corrupción, mentira y otras lacras no suceden sino por la sordera y venalidad de jueces y abogados que juran ante la Biblia el día de su grado, pero que mienten en el estrado. Los enfermos no empeoran y mueren sino por la ausencia de médicos, de optómetras, de enfermeras y otros profesionales, muchos egresados de universidades católicas y que ingresan por su vocación social, pero que son capaces de dejar morir al ser más querido en la sala de espera de una clínica. Y cerrando este rosario de omisiones y errores estamos los humanistas: trabajadoras sociales, psicólogos, maestros que nos cabe una gran culpa pues no educamos para el auténtico ejercicio de la política.

Aunque duras las palabras anteriores quieren hacer reaccionar acerca de la importancia de definir unas “convicciones”; unos “principios” y “criterios de acción” frente a los problemas sociales de nuestro país. Nuestros obreros nuestros campesinos y marginados no necesitan ni esperan a nuestro regreso más “doctores” cargados de títulos y de sabiduría; de currículos llenos de grandes investigaciones, no, ellos esperan profesionales honestos, sencillos y líderes capaces de colocarse hombro a hombro con ellos y construir una patria al estilo de lo que Jesús de Nazareth quería: un reino de justicia, amor, fraternidad.

Estas sencillas páginas pretender ser un instrumento que quiera ayudar a los Cristianos de buena voluntad a caminar en la experiencia de encontrar algunos principios y criterios de acción para construir un mundo en donde cada uno y todos los hombres pueda realizar su proyecto vital de ser humano y en donde sea posible saciar la sed de justicia que nos acompaña.

Igualmente y con cariño para los lasallistas espero que en esta obra veamos un intento por convencerlos de que efectivamente la educación de los pobres es la estrategia para reivindicar la presencia del Jesús amoroso como lo descubrió el Señor De La salle. Precisamente por ello, la Universidad de la Salle en su PEUL, plantea que uno de los puntos de la misión es vivir una opción preferencial por los pobres. Tema central de la predicación del Reino y de la misión de la Iglesia que supo interpretar y hacer vida San Juan Bautista De La Salle. En este sentido una formación integral, desde el punto de vista espiritual, de los estudiantes de la Universidad, exige una orientación para que éstos asuman un compromiso real y efectivo de transformación de la realidad sociocultural donde se dan sus interacciones más inmediatas. Después de haber encontrado razones profundas para hacernos más cristianos en nuestros aprendizajes de las culturas religiosas anteriores estamos aquí para abordar en este curso de “CRISTIANISMO Y POLITICA” el asunto de mayor importancia: los principios, líneas de acción y criterios del ejercicio de la política.

Bogotá Febrero 2010.


ACERCA DE LA MANERA DE UTILIZAR ESTE MATERIAL.

Cada uno de los temas está construido desde la metodología pastoral del VER-JUZGAR- ACTUAR. En el material encontrará propuesta para CINCO momentos o pasos:
1. Contexto conceptual, histórico e ideológico del pensamiento social Cristiano
2. Los pobres como misión del cristiano y del lasallista
3. Un pronostico no muy alentador para los pobres del mundo
4. Una lectura de oportunidades desde la Populorum Progressio
5. Posibles salidas a la situación de la pobreza

A su vez cada una de estas partes está estructurada con los siguientes componentes:
A. QUE NOS PROPONEMOS. Hay allí una consigna o una propuesta de meta a alcanzar, la cual es necesaria para caminar en sintonía con el material.
B. DEFINICION DE EJES TEMATICOS o preguntas problematizadoras.
C. CUERPO DE CONTENIDOS, una teorización del asunto y que recoje de alguna manera la reflexión del autor siguiendo la pista a los principales documentos de la Iglesia pero presentando sus tematicas esenciales
D. LA GUIA DE ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS, y
E. La BIBLIOGRAFIA o guía de lectura detallada de las encíclicas.
















CONTEXTO HISTORICO, CONCEPTUAL E IDEOLÓGICO DEL PENSAMIENTO SOCIAL CRISTIANO.

A. QUE NOS PROPONEMOS
Facilitar la comprensión del pensamiento social cristiano como un cuerpo de ideas que están relacionadas con el tiempo, con maneras de pensar y con una definición o comprensión de los conceptos.

B. EJES TEMATICOS
1. ¿Qué se entiende por PENSAMIENTO SOCIAL CRISTIANO?
2. Cuáles son los momentos históricos de desarrollo de dicho pensamiento?
3.


CONTEXTO CONCEPTUAL, HISTÓRICO E IDEOLÓGICO DEL PENSAMIENTO SOCIAL CRISTIANO

1. DEFINICIÓN DE TÉRMINOS
Esta temática busca recoger la reflexión teológica latinoamericana suscitada desde las conferencias episcopales latinoamericanas, que giran en torno al compromiso de un cristiano en las condiciones socioculturales de marginación y exclusión de los pueblos de América Latina. Teniendo en cuenta que la liberación cristiana es un proceso integral, en la que promoción humana y evangelización no son dos elementos antagónicos, sino complementarios.

Algunas precisiones se imponen antes de entrar en la definición de la metodología y la primera de ellas es que se debe hacer un gran esfuerzo por comprender en el pensamiento social del cristiano no únicamente la respuesta o la postura de una jerarquía eclesial (Papa, los obispos, las curias) a una situación que muchas veces les es ajena en su cotidiano vivir; sino que y muy por el contrario vamos a tratar de ver en ella el interrogante profundo y desesperado que lanzan millares de pobres desde su situación de miseria a la conciencia de cada hombre cristiano que tiene la responsabilidad política directa y la respuesta que podemos dar a ese llamado. Esta posición solo nace de la superación de la actitud mental que muchos tenemos aún, que nos hace pensar y ver la Iglesia como lo jerárquico, la estructura, los de “allá arriba” y por tanto debemos reconocernos como cristianos y asumirnos como tales,

Por otro lado implica tener muy claro el propósito de ir superando esa dualidad de nuestras vidas para que deje de existir ese absurdo e ilógico panorama en nuestro continente pintado como: “América Latina es el único continente del mundo donde aparece la contradicción de ser el continente de mayor tradición cristiana, pero igualmente el de mayor injusticia y desigualdad social”

Precisamente hablaremos aquí de PENSAMIENTO SOCIAL CRISTIANO entre otras razones para superar la inconveniencia del término IGLESIA aplicado a esa estructura que vemos los cristianos comunes y corrientes, proponemos que sea un asunto que tiene o debe interesar al ser y al quehacer del hombre común, al hombre en cuanto ser politico puesto que está metido en la gestión de los bienes publicos con mucha o poca conciencia, con mucha o poca participación. Por otro lado es importante insistir que se debe hablar de PENSAMIENTO y no de DOCTRINA como algunos la llaman, precisamente porque de esta última se alimento durante mucho tiempo la posición de la Comunidad Cristiana sin que surgiera efecto; pues quedaba en el nivel de la conciencia ilustrada sin pasar a la conciencia crítica de las personas. Aquello de trabajar por el pobre lo entendimos desde el mandato doctrinal y no desde la filiación espiritual con Jesús y su causa.

He propuesto durante mucho tiempo que se recorra la producción intelectual del pensamiento social cristiano desde la hipótesis de que la respuesta de nosotros como Iglesia a lo largo de los acontecimientos históricos no ha sido ni la más coherente ni la más eficiente. Intentemos comprobar al estudiar que efectivamente la Iglesia va a la zaga y no en la mira avizorante de los tiempos, los acontecimientos y sus actores han demandado su posición antes que ella se adelante, y posicione frente al mundo que ha de venir. La de la Iglesia no ha sido una mira profética, sino muchas veces remediadora y sacralizadota de situaciones contrarias al Evangelio. Además lo de ineficiente nos debe llevar a comprender que es precisamente por la falta o debilidad de nuestro compromiso y responsabilidad que las cosas no mejoran.

DEFINICION Y PRECISION DE LOS TERMINOS

¿Qué es, qué entender por PENSAMIENTO SOCIAL CRISTIANO?

Partamos de la definición puntual que nos da el documento “Libertad cristiana y liberación” de la congregación para la doctrina de la fe que dice: “Es un cuerpo teórico de principios, criterios y directrices conformados como tales a partir de una reflexión sistemática de los Papas acerca de los asuntos sociales.

Cuerpo teórico

Esto quiere decir que no se trata de una mera opinión, sino que hablamos de un conjunto de pensamientos ciertos y válidos ( los papas en sus escritos están asesorados por científicos sociales) que corresponden con una verdad y que se articulan de modo armónico formando un tejido, no se trata de opiniones coyunturales o circunstanciales, sino que son ideas que buscan una respuesta total e integra a la cotidianidad del ser humano

Producto sistemático de una reflexión.

Hemos tenido entre siete u ocho papas que en el transcurso de ciento y algo más de años han producido cerca de una docena de encíclicas (carta pastorales) especificas del tema, (lo que nos da aproximadamente una por década) que son el producto del interactuar y mirar, de interpretar e iluminar la situación histórica desde la perspectiva del evangelio. Son respuestas a la interrogación acerca e la voluntad de Dios para con el hombre. Ese mirar permite volver a esa realidad (hecha objeto de saber) para sugerir cambios y líneas de conversión con miras de una realidad siempre presente en la mente del hombre como criatura de Dios: “EL REINO DE LOS CIELOS”, que solo es posible haciendo que la vida se haga cada vez más humana.

Asuntos sociales.
(Que de suyo no son incumbencia de la Iglesia). Lo que pretendo decir con esto es que hay ciertos temas tales como: las relaciones económicas entre los pueblos, la cuestión obrera, las relaciones sindicales, los temas de asuntos internaciones, la deuda externa, y los convenios, que en su naturaleza son ajenos a la reflexión teológica, no son competencia directa de la teología, pero que haciendo parte de las realidades terrenas, al ser realidades del hombre deben ser iluminadas por el Evangelio, porque muchas veces están organizadas con criterios contrarios al evangelio. Un ejemplo de ellos es la apertura económica la cual desde criterios puramente económicos y técnicos pueda que permitan el despegue de un país, pero moralmente es cuestionable por las consecuencias que imprime a la población más desprotegida.

Iluminador de una practica política.
La política como arte de administrar los bienes comunes, exige enfoques y orientaciones y por eso es claro que la Iglesia institucionalmente no es un poder temporal, pero somos los cristianos quienes desde el quehacer cotidiano hacemos posible la exigencia del “nuevo cielo y nueva tierra” soñado desde los orígenes de nuestra fe . Aquí es importante insistir que fe y política están más íntimamente relacionadas de lo que parece, en el ejercicio político nos jugamos de alguna manera nuestra fe. El viejo pretexto de que no intervenimos en política porque es corrupta no puede ser valido para un cristiano, pues precisamente es en el ejercicio de la política en donde se hace realidad la historia de salvación.

2. BREVISIMA RESEÑA HISTÓRICA.

Aunque solo abarquemos dentro del pensamiento social del cristiano, el conjunto de planteamientos comprendidos entre 1891 hasta nuestros días, en realidad tenemos que afirmar que este pensamiento “se enraíza en la historia de la caridad de la iglesia, historia que nace en ella misma” .

Para entender la aparición de estos planteamientos proponemos dividir la historia de la siguiente manera:
a. Antecedentes.
b. Desde la Rerun Novarun hasta la II guerra munial
c. Del vaticano II. Hasta la octagessima advenienens 1971
d. De la octagessima adveniens hasta laborem exercen
e. Desde la laborem exercen hasta nuestros dias.

Los criterios de esta división, un tanto arbitrara y subjetiva, son: la cercanía o correlación de respuestas de los escritos de los Papas a los diferentes problemas sociales de las diferentes épocas, es decir al dividirlos así se asumía la hipótesis de coherencia, eficacia y no desfazamiento, tendremos que cada periodo será diferente desde estas categorías. Por otro lado es un criterio de referencia y paralelismo con movimientos históricos fundamentales en la constitución e la sociedad que vivimos.

a. Antecedentes.
La preocupación explicita y sistemática a través de encíclicas por los asuntos sociales ni es propia ni original de la iglesia institucional; antes que ella hubo movimientos afanados por la vida o más bien por la miseria de los hombres. La de la iglesia es, en cierta forma una reacción ideológica a los planteamientos de los pensadores ajenos y a veces contradictores de ella, quienes preocupaos por los problemas sociales frutos de tres acontecimientos claves (la revolución francesa (1789), y la americana (finales de 1700) la revolución industrial (1848)), cuestionaron practicas contrarias a los principios morales, políticos del mensaje evangélico y de la primitiva comunidad (paradigma del cristianismo deseable). Pero si bien lo anterior es cierto, no menos lo es, y es justo reconocerlo que la posición de la iglesia que un comienzo fue mera reacción ideológica, genero el descubrimiento posterior de una fuente rica de principios de acción política que han perdurado por encima de los planteamientos ideológicos y que, quiérase o no, permite a quienes lo asumen, una coherencia vital que tarde o temprano llegará a ser alternativa histórica.

Fueron Carlos Marx y su manifiesto del partido comunista (1848) época de grandes crisis; y mucho más tarde Robert Owen, C. Fourier, Proudhon, quienes dentro el gran título e los socialismos cuestionaron duramente el sistema nacido de las revoluciones anteriormente mencionadas .

Con la aparición de escritos de la talla del Manifiesto por la mitad de la centuria del ochocientos se toca la fibra de los llamados socialistas católicos (Lammenier, Balmes, Ozanan, Lemun y otros), que asumen el reto en estos términos: “si no conquistamos a la clase obrera, lo hará el adversario, con sus desastrosas consecuencias, entre ellas la perdida e la fe de las grandes masas y los valores derivados de esta, única garantía de elevaciones de la humanidad y ennoblecimiento de la persona”. Es decir se asume el problema como una confrontación con una corriente ideológica.

Es gracias a Rene De la Du Pin que nace la famosa UNION DE FIRBURGO” que según se dice: “reunió a los diversos movimientos de católicos sociales y promovió un amplio debate en el nivel internacional sobre las ideas y las soluciones al problema por parte de los católicos”. Este pensador, quien colaboró en la composición e la primera encíclica, entendía el asunto como un compromiso con la instauración de una propuesta ideológica de un estado corporativista, se podría pensar que se trataba e una propuesta partidista frente al liberalismo y al marxismo que debatían por ese entonces. Fue así como surgió, la inquietud intelectual por definir una posición frente a la dinámica social.

b. Desde la Rerun Novarun hasta el final de la II guerra mundial

Casi como la expresión temerosa de una Iglesia sumida en la crisis de la opulencia y con una tenencia de bienes, fuertemente condicionada por las corrientes liberales de pensamiento y con el creciente temor a perderlo todo; sus bienes y sus creyentes, por la fuerte presión de tendencias socialistas, ateas y totalitarias de Europa, eso representa la promulgación de la RERUN NOVARUN (León XIII) . Fue la voz en alto de los católicos sociales y sus intereses.

Desde el contexto actual, la encíclica deja la impresión de haber asumido el lenguaje de confrontación y retaliación ante el duro cuestionamiento venido del socialismo en formación acerca de la innegable posesión y ostentación de bienes materiales. La timidez y las respuestas a la resignación y a la esperanza por parte de los pobres, así como el análisis causal desde una perspectiva meramente espiritualista dejan la duda de si realmente la preocupación era por los pobres de Yahvé o proletarios como dio en llamárseles en aquella época, pues la única posesión era su prole, o por los bienes materiales en juego.

Una cascada de acontecimientos históricos dinamizaron la historia (Revolución bolchevique (1917), primera (1914-1918) y segunda guerra mundial (1939-1946), caída de las bolsas (1929) y aceleraron la división del mundo en dos bloques, compusieron así un nuevo mundo dividido en dos y apareció así un nuevo orden mundial. Esa nueva manera de organizar el mundo exigió la satelitización de los pueblos (o se era capitalista, o se era comunista y con mutua exclusión) y frente a ellos una Iglesia débil, tímida y sin temor a dudas del lado del bloque capitalista, incapaz de parar u orientar a los cristianos acerca de la matanza y de la violencia.

Leyendo los pocos escritos de esa época, QUADRAGESIMO ANNO (Pio XI) RADIO MENSAJE (Pio XII) y las otras tres sobre el fascismo, el comunismo y el nazismo queda la impresión que no son más que declaraciones defensivas, con un fuerte sabor burgués y legitimador de la estratificación social; si no es así, ¿de que otra manera se puede explicar la ausencia de escritos sociales en una década de tanta trascendencia como fue políticamente la década del cincuenta, esos tiempos de y posteriores a la destrucción de Hiroshima y Nagasaki?. Con posterioridad a la segunda guerra mundial no solo quedó una Europa partida por un ofensivo muro -y a la larga un mundo dividido- sino también la pobreza producto de la destrucción sistemática, sino también quedó fabricado un escenario propicio para que el capitalismo usurero instalara su tienda. Y efectivamente fue así, el famoso Plan Marshall no fue otra cosa que la capitalización e la desgracia de Europa a favor el capitalismo y el imperialismo norteamericano.

Deja un cierto sinsabor y cierta incertidumbre cuando no solo la motivación (los cumpleaños cuarenta y cincuenta) sino el lenguaje mismo de las encíclicas posteriores a la Rerun Novarun, un lenguaje de confrontación, de satanización y de condena de las posturas contrarias. Podría pensarse que no se supo leer aquellos acontecimientos como la explosión de la bomba atómica, la automatización industrial que dieron sustento a los dos imperialismos: el capitalista y el marxista y que les dejaran avanzar con su secuela de muerte y de destrucción de vidas, solo denunciado en la década del sesenta por Juan XXIII y Pablo VI quienes con claridad meridiana fijan su posición frente a la guerra y frente a las formas absolutistas de gobernar.

Sin embargo el espíritu de Dios hace su trabajo, pues los frutos de esta etapa llamada por algunos como le etapa de la ciencia social cristiana se pudieron notar en la efervescencia de movimientos de reflexión. Se data que prosperan las “semanas sociales” las cuales se prolongaron hasta bien avanzada la segunda guerra mundial, por otro lado nacieron muchos sindicatos y el famoso movimiento de la ACCION CATOLICA, todo esto liderado y dirigido por intelectuales cristianos que luchaban por una clase analfabeta, empobrecida como lo era la proletaria pues estaba en manos de los sindicatos marxistas.

En síntesis esta época de aproximadamente sesenta años (con tres pontificados y tres mensajes centrales en torno a lo social) hicieron aparecer y consolidaron una Iglesia tímida en retirada cargada con muchos intereses terrenales y económicos y mirando miopemente la dinámica social del momento.

ETAPA DE RENOVACION DE LA IGLESIA. Desde el vaticano II hasta la octagesima adveniens
Me atrevo afirmar que si en alguna etapa el pensamiento social cristiano hay una mayor honestidad, claridad, y afán real por el pobre es en los escritos de dos papas que visionariamente colocaron a la iglesia en el liderazgo que debe tener. Se trata de Juan XXIII y Pablo VI, quizás sea una época de fidelidad al evangelio y de compromiso auténtico con el pobre demostrado en las visitas pastorales a lugares de alta pobreza en el mundo.

Es una época fértil y abundante generosa y clara en escritos: MATER ET MAGISTRA (Juan XXIII) PACEN IN TERRIS (Juan XXIII), GAUDIUM ET SPES, (Concilio Vaticano II) POPULORUM PROGRESSIO (Pablo VI), OCTAGESSIMA ADVENIENS (Pablo VI), de un riqueza magnifica y se nota que la iglesia superó el vanidoso compromiso de celebrar cumpleaños de la que se consideraba la obra cumbre del pensamiento social la Rerun Novarun.

Los escritos de esta época son de una riqueza sociológica dignas de trabajo científico y entre ellas especialmente la Populorum Progressio y la Gaudium et Spes de las que se debe y se puede extraer mucho de compromiso político. Son documentos donde el análisis e interpretación de la realidad son desprevenidos y acertados. Alejados del lenguaje espiritualista, que marca a casi todas las anteriores y ricas en un lenguaje sencillo más sociológico y humanístico como en el caso de Gaudium et spes.

El haberse independizado ideológicamente le permitió a la iglesia acusar y denunciar el salvajismo del imperialismo capitalista; es precisamente esa honestidad la que le da objetividad a una crítica mas fuerte y comprometida que las anteriores obras.

Sabiamente se focalizan en los acontecimientos históricos, ellos son su preocupación, la lectura de la realidad ha sido condición básica para las encíclicas y es por eso que la costumbre del onomástico se rompe, lo que importa es pronunciarse frente a los acontecimientos, por eso en 1963, a solo dos años de la “Mater et magistra”, se publica “Pacen in terris” que iluminó y cuestionó acontecimientos como la absurda guerra de Vietnam (1964), las luchas nacionalistas en América Latina y otras conflagraciones en el mundo. En 1967 rompiendo los esquemas, el gran Pablo VI como tocado y herido por toda la miseria e injusticia de un continente al que llegará en el año siguiente, se lanza a escribir la obra más critica y renovadora del PENSAMIEINTO SOCIAL CRISTIANO: la POPULORUM PROGRESSIO, como ninguna la obra más crítica y renovadora.

Después de la segunda guerra mundial el orden del mundo cambió bruscamente, los viejos ejes de poder desaparecieron y se crearon nuevos, y el plan Marshall aseguró para el capitalismo norteamericano su transformación en imperialismo económico. Aquellos años cincuenta que fueron los del fortalecimiento del gran imperio pasaron inadvertidos para la Iglesia institucional y el espíritu de Dios que no abandona a los hombres en la década de los sesenta y de los setenta llevan a Juan XIII y a Pablo VI a pronunciarse con radicalidad frente a dichos fenómenos: la imposición económica, la estrategia de la guerra como estrategia e dominación y de venta de armas.

Quizás lo más significativo fue su interpretación de que el problema de la paz tiene su raíz y relación con la injusticia estructural y sistemática, advierte que la interpretación del problema de la humanidad debe salir del contexto del cual ha de pasar a una visión y mirada planetaria. Sus denuncias acerca e la guerra fría y además de fría estúpida, del fortalecimientos de los dos centros de poder coinciden con toda una presión ideológica manifiesta en el intento por consolidar una cultura alternativa como lo fue el movimiento hippie , Woodstock y el hombre unidimensional de
Como fruto de todo este periodo consideraría, igual que muchos pensadores, se dio la mejor semilla de la iglesia, la teología de la liberación que entre muchas bondades logro un acercamiento de los lenguajes socialista y evangélico, genero un movimiento sacerdotal de auténtico compromiso especialmente en América Latina, hizo surgir la esperanza ante la posibilidad de una Iglesia nueva basada en la organización de las CEBs (comunidades eclesiales de base). Esto se reflejó en el efervecer de muchas asociaciones juveniles que creyeron encontrar la realización de los sueños de un reino de cielos en estas tierras.

Por otro lado se logró cierta deslegitimación y perdida de credibilidad en el sistema capitalista como la única y hegemónica manera de organización social. En muchos casos se originaron movimientos de lucha radical y hasta l toma de las armas como el caso del Padre Camilo Torres conocido como el cura guerrillero.

DE LA OCTAGESSIMA ADVENIENS HASTA LA LABOREM EXERCEN
Produce consternación que a la muerte de Pablo VI y la casi inmediata, misteriosa de Juan Pablo I, generó un estancamiento súbito y hasta un retroceso en el tema de lo social. Ese calor de Iglesia comprometida se calló. ¿Cómo entenderlo?, máxime que por la década de los setenta y ochenta se dan una nueva serie de acontecimientos determinantes de la historia de la humanidad. Aclarando que lo que aquí escribo es una interpretación muy personal y que reclamo del lector la verificación e este modo de entender, pero se tiene la sensación de un control del sistema sobre el pensamiento de la Iglesia. Efectivamente no hay escritos para la década


DE LA LABOREM EXERCEN A NUESTROS DÍAS
Con Juan Pablo II, el Papa polaco, el Papa universitario, el Papa e los jóvenes aparecen tres escritos fundamentales en torno a lo social LABOREM EXERCEN, SOLICITUD REI SOCIALIS CENTESIMUS ANNUS que plantean el motivo del cumpleaños que se había superado en los papados anteriores. Con motivo de los noventa año aparece Laborem Exercen, Reconociendo de alguna manera el liderazgo de su antecesor Pablo VI en 1987 aparece la encíclica Solicitud Rei Sociales para celebrar los veinte años de la Populorum y no podía faltar el cumpleaños de una centuria con la encíclica Centessimus annus, perversamente podríamos preguntarnos si la lógica del desarrollo de la humanidad son los cumpleaños.

Leyendo estas encíclicas se tiene la idea de un volver y disciplinar una Iglesia que en apariencia era desobediente. El lenguaje espiritualizante vuelve a resurgir para dar explicación de los fenómenos sociales, la esclavitud de los trabajdores se explica en términos de la falta de oración y de espiritualidad. Las propuestas que se hacen se parecen mucho a las de las primeras encíclicas: llamadas a la abnegación a la resignación, a la esperanza en un más allá y mientras algunos luchan por el ecumenismo este Papa se preocupa por la ortodoxia.

Hubo la necesidad de controlar movimientos como los de la teología de la liberación y otras acciones que dejan la sensación de estar ante una Iglesia centralizada y controladora. El caso del castigo de figuras tan prominentes como Leonardo Boff, Gustavo Gutierres y otros es muy doloroso para el continente latinoamericano que sentía perder en este Papa un rayo de esperanza sembrado por Pablo VI, igual que la muerte a manos de los poderosos centroamericanos de Oscar Arnulfo Romero, el obispo martir, todo esto afecto esa marcha emprendida por el continente latinoamericano hacia un compromiso más fraterno del celor y de los religiosos con la instauración de un sociedad más justa y más humana.

Frente a la claridad y avanzada del pensamiento de la etapa anterior, en esta hay cierta ambigüedad y retroceso frente surgimiento de nuevos temas sociales. Los acontecimientos históricos tales como la lucha por el predominio sobre los recurso naturales (el petroleo, los minerales, el agua. Etc..) en el mundo, así como el surgimiento del imperialismo japones, la caida de la alternativa socialista en Rusia, la pauperización de Africa y de América Latina, el poderoso mercado de las drogas, de las armas, la invasión a Granada, la de Panamá, la de Nicaragua, la del Salvador, el asesinato de Salvador Allende en Chile exigian la presencia o por lo menos la voz de una Iglesia que dijera Paren ya, no más sangre.

Con la muerte de Juan Pablo II, y su cambio de postura al final de sus días, pues el sentimiento que se respira en la Centesimus Annus es distinto, sube al trono de San Pedro el Papa Aleman, suena como si la comunidad europea se estuvieran turnando, por eso maliciosamente me pregunto vendrá después de Benedicto XVI, el Papa Frances? En fin, con Benedicto XVI no hay cambio, se sigue la línea tradicional de disciplinar a los curas y a los cristianos. Y hace poco surge la encíclica CARITAS IN VERITATES que aparece analizada como epilogo de estos escritos. Gracias.

2. BREVISIMA RESEÑA HISTÓRICA.

No TITULO AÑO PONTIFICE SITUACION CENTRAL
1 Rerun Novarun
(Nuevo orden) 1891 León XIII Habla del estallido de una guerra para describir el enfrentamiento de dos grupos sociales “unos que han acumulado las riquezas y otros, multitud, que están empobrecidos. Confronta una desigualdad de clases, dada por el desequilibrio en la tenencia de bienes, enriquecimiento de unos pocos, hecho este que trasciende lo ideológico y ya llega a un enfrentamiento revolucionario.
2 Quadragesimo anno (Cuadragesimo aniversario) 1931 Pio XI La situación económica del mundo está en crisis, se ha acentuado el modelo capitalista que acumula la riqueza. “::es igualmente cierto que desde que las artes mecánicas y las industrias del hombre se han extendido rápidamente e invadido innumerables regiones …el número de los proletarios necesitados, cuyo gemido sube hasta el cielo, ha crecido inmensamente. Añádase el ejercito ingente de asalariados del campo, reducidos a las más estrechas condiciones de vida. Y desesperanzados de poder jamás obtener “participación alguna en la propiedad de la tierra” y por tanto sujetos para siempre a su condición de proletarios (No 59)
3 Mater et magistral (Madre y maestra) 1961 Juan XXIII “Una profunda amargura embarga nuestro ánimo ante el espectáculo inmensamente triste de innumerables trabajadores de muchas naciones y de enteros continentes, a los cuales se les da un salario que los somete a ellos y a sus familias a condiciones de vida infrahumana…un elevado tanto por ciento de la renta se consume en robustecer o mantener un mal entendido prestigio nacional para el que se gastan sumas enormes en armamentos… la separación de los bienes productivos y responsabilidades directivas en los mayores organismos económicos, se ha ido acentuando, creando difíciles problemas de control por parte de los poderes públicos, para garantizar que los objetivos pretendidos por los dirigentes de las grandes organizaciones, sobre todo aquellas que mayor incidencia tienen en la entera vida política no estén en contraposición del bien común
4 Pacen In terris
(Paz en la tierra) 1963 Juan XXIII Las relaciones internacionales regidas por dinámicas de fuerzas. Juegos de intereses entre naciones generan pugnas que se zanjan por la fuerza de las armas, el engaño o el fraude. La creciente idea de necesitar armamento no para atacar sino para disuadir a otros. Producción a gran escala de armamentos que implican inversión para soportar la pobreza. Insuficiencia de recursos vitales por parte de mayorías. Ingreso de la mujer en las fuerzas de trabajo. Orden jurídico no ordenado al bien común ni al orden moral.
5 Ecclesian Suan 1964 Pablo VI
6 Gaudium et spes
(Gozos y esperanzas) 1965 Concilio Vaticacano II
7 Populorum Progressio
Progrreso de los pueblos) 1967 Pablo VI El mundo esta dividido entre pueblos opulentos y pueblos afectados por lacras como el hambre, la miseria, las enfermedades endémicas, la ignorancia y el atraso. Verse libres de la miseria, hallar con más seguridad la propia subsistencia, la salud, una ocupación estable, participar más en las responsabilidades al abrigo de situaciones que ofenden su dignidad de personas. Un mundo dividido entre jóvenes ansiosos de las novedades de la civilización industrial y viejos anclados en un pasado.
8 Octagessima adveniens
(Octagesimo advenimiento) 1971 Pablo VI El capitalismo liberal se ha impuesto a sangre y fuego frente a un comunismo que se arma hasta convertir el mundo en un campo de batalla, la carrera armamentista llega al desarrollo de sofisticadas armas nucleares y se desarrolla una lucha de amenazas de destrucción mutua.
9 Laboren Exercen
Ejercicio del trabajo 1981 Juan Pablo II El trabajo se ha convertido en una esclavitud para el ser humano, las formas y modalidades de trabajo y empleo en la gente han hecho que este enriquezca a los patrones pero las personas no tienen adquisición de medios satisfactorios.
10 Solicitud rei socialis
(Solicitud de un regimen social) 1987 Juan Pablo II Lo político se ha desentendido del bien común, se han amalgamado lo político y lo economico y mutuamente se respaldan y protegen sus intereses.
11 Centesimus annus
Centesimo aniversario 1991 Juan Pablo II
12 Caritas in veritatis
Caridad en la verdad. 2008 Benedicto XVI El mundo se consolida como un mundo de competencia, en donde se impone el capitalismo salvaje del salvese quien pueda.